Lambretta V-Special 125 (prueba): El reencuentro


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La postguerra fue tiempo de scooters. Y Lambretta consiguió seguidores muy fieles… La Lambretta V-Special 125 se reencuentra con ellos.

En los 'cincuenta' y 'sesenta' del siglo pasado, España estaba aún dividida. Si hablamos de motos de montaña y carretera, lo estaba entre 'montesistas y bultaqueros'. Pero si nos cernimos a los amantes de los scooters, el antagonismo era entre 'los vespistas y los lambretas'.

En aquellos tiempos de los planes de desarrollo de la dictadura franquista, disponer de un vehículo era para la empobrecida población un signo de redención de tanto dolor y tanto atraso y el único medio de transporte individual asequible más allá de que algunos pocos tuvieran la esperanza de acceder a un 'seiscientos'.

Y, por supuesto, los escasos vehículos de importación disponibles en un mercado autárquico y muy cerrado eran totalmente inabordables salvo que estuvieras 'bien colocado'.

Scooters

En aquel escenario aparecieron las Vespas y también, si tienes buena memoria lo recordarás, las Lambretta, que llegaron a ser fabricadas desde 1953 por Lambretta Locomociones en Eibar.

La empresa, luego denominada Serveta, acabó por fabricar ciclomotores ¡Honda!, en Amurrio (Álava) hasta su cierre en 1989.

Aquella marca desapareció durante décadas, pero en su país de origen la marca italiana ha renacido con nuevos modelos, entre ellos este scooter 125 cc llamado V-Special.

Naturalmente, es asequible al carnet B/A1, y la moto dispone de suficientes argumentos para alcanzar sus fines: ser fiel a su historia, y por supuesto, convertirse en un eficiente modo de movilidad moderna: motor de 4 tiempos, frenos de disco con ABS, alumbrado por leds, llantas de 12' calzadas por Pirelli, instrumentación digital completa, conectividad por BlueTooth

Y por no faltar, tampoco echarás de menos su chasis de acero simple cuna con perfiles tipo aviación una estructura que sigue la tradición que siempre ha distinguido a las Lambretta de las Vespa con chasis totalmente 'monocasco'.

Italia

La denominación Lambretta procede de 'Lambro', un pequeño río que desagua en el P en Lombardía, al norte de la bota italiana. Lambro a su vez, proviene de 'Lubrus', que significa ligero, rápido y ágil.

De aquella primera Lambretta de 1947, nacida en los talleres de Ferdinando Innocenti (recordad que Innocenti fue fabricante también de coches de nivel y del Mini), hasta que se despidió en 1972, la seña de identidad como marca era el chasis de tubo de acero exteriorizado por paneles de chapa.

El esqueleto de la V-Special se arma, pues, alrededor de una cuna central de acero, que se extiende a ambos lados en paneles de perfil, un diseño típico de la aeronáutica más clásica.

Además de una buena ganancia de peso, y el acceso directo a la mecánica, el chasis demuestra dinámicamente que es sólido y ligero.

Es verdad que en 2011 reapareció en el mercado un vehículo de dos ruedas con la marca Lambretta.

Aquel scooter con paneles metálicos, montado en Taiwan por SYM, firma que proporcionaba igualmente la parte ciclo y el motor, no tuvo un éxito fulminante.

Hoy, en 2018, los 'lambretisti' están de enhorabuena: la marca volvió en 2017 con su nueva 'V-125', y está distribuida en Europa por el fabricante austríaco KSR, con un scooter cuyo motor está igualmente firmado por SYM y dispone de un potencial netamente superior a su predecesor.

Recordemos que KSR, que vende en España las Brixton, las Lambretta y las propias KSR, ha matriculado en Europa más de 60.000 unidades una cifra que en Asia llega a superar 1.2 millones de unidades fabricadas en China por la marca de Qianjiang.

Motor y ergonomía

El V-Special 125 se mueve gracias a un monocilíndrico de 4 tiempos a dos válvulas de 124,7 cc refrigerado por aire forzado.

Se alimenta mediante inyección electrónica, y ofrece 7,5 Kw a 8.500 rpm (algo más de 10 CV), con un par máximo de 9,2 Nm a 7.000 vueltas.

Sus consumos no han superado en mucho en nuestra prueba los 3 litros a los cien, lo que significa que su autonomía no es enorme por mucho que llegue a unos 200 km sin repostar gracias a su tanque de 6,5 l.

El sillín es bastante confortable, a pesar de mostrar una sujeción mejorable en sus flancos. Ello se nota sobre todo en parado, con los pies en el suelo, puesto que el armazón llega a apoyarse en los muslos.

La protección aerodinámica es correcta. El frontal del scooter es relativamente estrecho, y el manillar con cubierta no se dota originalmente de parabrisas alguno.

Las suspensiones se detallan en una horquilla telescópica y un monoamortiguador hidráulico regulable en precarga de muelle.

La horquilla es más bien suave, aunque encaja bien los baches gracias a que dispone de un recorrido suficiente.

Atrás, el único amortiguador es más duro, y en rebote resulta poco confortable en asfaltos dudosos.

Accesible

Por suerte, la V125 tiene el asiento relativamente bajo, a sólo 800 mm, de manera que la moto es accesible a todo tipo de tallas.

Sólo los conductores de talla XXL podrán llegar a tocar el escudo con las rodillas en las maniobras a muy baja velocidad.

La plataforma sobre la que descansan los pies es bastante amplia. Dispone de unas bandas de goma antideslizantes.

En suma, aunque las rodillas quedan ligeramente elevadas, los brazos se disponen de modo relajado y el torso queda bastante adelantado, lo cual combina en una posición de conducción cómoda pero relativamente particular.

El Lambretta V-Special cuenta con una muy completa y bella instrumentación, con un velocímetro analógico acompañado por un display digital que te recibe con un mensaje de bienvenida, y al que puedes cambiar de color.

Se dota de nivel de combustible, tensión de carga de batería, un trip, reloj y cuentarrevoluciones. Incorpora también conectividad al smartphone por 'blue tooth', algo imprescindible para los milennials

Moderna

Los mandos en las piñas cuentan con pulsador para ráfagas, aunque no de 'warning', y las manetas de fundición tienen un tacto y ergonomía exquisita.

A nivel práctico, el Lambretta V-Special 125 propone un hueco bajo el asiento con mando de apertura desde el contacto.

Sólo tiene cabida par un casco jet abierto y si bien es cierto que rodar con esta Lambretta vistiendo un integral puede llegar a parecer hasta fuera de la filosofía de este modelo, que estéticamente liga mejor con un jet 'fashion', lo cierto es que el invierno está ya a la vuelta de la esquina y el 'pelete' apretará de lo lindo a cada descubierta incluso en recorridos urbanos

Eso sí, dispone de una doble guantera con llave que aloja un interruptor de corte de electricidad y una toma USB y 12 V, y además bajo el asiento está disponible un gancho para colgar bolsas de compra.

Para acceder a la batería basta desatornillar una tapa con cuatro tornillos en la plataforma, el caballete central se complementa con otro lateral, y el 'cubo' del hueco o cofre puede retirarse sin herramienta alguna, de manera que se puede acceder al motor de modo directo.

Eso sí, falta cualquier portapaquetes o parrilla trasera

Líneas

Aunque sus líneas se inspiran en la Lambretta Serie 1-3, o las Grand Prix DL del 69, este V-Special 125 cuenta con unas líneas que recuerdan inevitablemente a los scooters de siempre de la marca.

A la vez angulosas, y suaves, en ellas el estilo retromoderno está perfectamente conseguido, con un cierto toque deportivo que la pone perfectamente al nivel de 'otros' scooters del mismo estilo.

A nivel de detalle, un aplauso para el ensamblado y acabado de las piezas, que no sugiere reproches. Los materiales parecen de buena calidad, y muestra detalles nobles: la rejilla del claxon metálica, los junquillos color aluminio, los puños estilo vintage, el asiento símil cuero

Frenada combinada

En este scooter se adopta un ABS Bosch con frenada combinada idéntico a la del modelo de 200 cc. A pesar de que el tacto es más bien duro, la frenada del disco delantero de 220 mm es potente y muy progresiva, y se basta para detener el scooter con confianza.

Como la mayor parte de la potencia se aplica sobre la rueda delantera, es la trasera con un disco de diámetro idéntico- la que se combina con la delantera. El resultado final es excelente, mucho más eficaz que las frenadas combinadas 'por cable' de vehículos más económicos, ya que apenas muestra tendencia a bloquear.

Para confirmar su modernidad, el V-Special 125 equipa un alumbrado totalmente a base de LEDs, con los intermitentes incluidos.

Desde cerca se pueden apreciar unos logos luminosos 'Lambretta' retroliluminados, que dotan de gran personalidad al faro y al piloto. Sin embargo, el haz de luz queda dividido en dos partes, lo cual desconcierta hasta que te acabas acostumbrando.

Lambretta está de vuelta

Para algunos, la vuelta de Lambretta con esta V-Special 125 representará una buena sorpresa, que renovará la eterna duda entre los 'scooteristas' del siglo pasado en nuestro país: ¿Lambretta o la otra?

Bien, esta V-125 no sólo respeta el legado de sus ancestros, con una estética neo-retro tan singular y personal como los que les dieron fama, sino que se comporta más que bien y cuenta con unos acabados y una calidad de fabricación realmente notable.

En uso ciudadano es un verdadero juguete, e incluso se puede permitir el interurbano sin más problemas que unas prestaciones limitadas de acorde a su cilindrada, 125, y potencia, en este caso, 10,2 CV.

Ciertamente, no ofrece una capacidad de carga ni de protección de gran altura. Pero su precio de 3.399.- euros es bastante más ligero que el de su rival italiana, de manera que la Lambretta V-Special 125 ofrece suficientes argumentos para convertirse, de nuevo, en una verdadera alternativa entre las de su género.

HIGHLIGHTS TÉCNICOS Lambretta V-Special 125

1. Motor monocilíndrico cuatro tiempos de 125 cc

2. Potencia: 10,2 CV a 8.500 rpm

3. Cambio por variador

4. Embrague automático centrífugo en seco

5. Chasis tubular de acero mixto perfiles aviación con motor portante

6. Suspensión delantera por horquilla telescópica

7. Suspensión trasera por basculante con transmisión integrada y doble amortiguador

8. Precarga posterior regulable

9. Instrumentación por diplay digital

10. Alimentación por Inyección EFI, refrigeración por aire

11. Altura asiento de 800 mm.

12. Ruedas de 110/70-12', 120/70-12'

13. Depósito de 6,5l de capacidad

14. Disco delantero de 226 mm, pinza 2 pistones, y trasero de 220 mm con pinza doble pistón.

Fotos de la Lambretta V-Special 125

Fotografías por: Sessantuno (Guillem Hernández) - Acción: Solid
 
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Comentarios (1)

  • Jun
    Jun 22-11-2018

    El articulo contiene demasiados errores...no es serio.Os ruego que lo reviséis.

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