Moto Guzzi Stelvio 1200, una big trail muy intersante

Publicado el 24/02/2012


Vota

0 0

La Stelvio es una interesante trail de gran cilindrada que transmite las sensaciones propias de las motos italianas construidas en la fábrica encastrada en una montaña

Moto Guzzi ha cumplido 90 años, y englobada dentro del Gruppo Piaggio tiene por delante un viaje de largo recorrido. Así lo manifestó el propio Roberto Colaninno, el CEO de Piaggio con motivo de la celebración de ese 90 aniversario al anunciar que se va a construir una nueva fábrica -además de restaurarse la mítica planta de Mandello del Lario, situada prácticamente a orillas del lago de Como-; que Moto Guzzi será seguirá siendo una marca de referencia para un público apasionado, no para las grandes masas, y que se espera que en los próximos tres años se presenten nuevos propulsores.

Mientras todo ello se va cocinando, la Stelvio es un buen ejemplo de la filosofía de marca. Una big trail con el corazón en V a 90° que en esta nueva versión presenta algunas novedades que la hacen más competitiva y la sitúan en línea con las grandes trail del mercado, que inevitablemente siguen teniendo a la GS de BMW como referencia.

De dos a cuatro

El equipamiento es muy elevado para su precio...

En 2007, Moto Guzzi se apuntó a la comercialización de una maxitrail con la primera versión de la Stelvio. Y para ello recurrió, cómo no, a su bicilíndrico transversal con culatas de dos válvulas. Una configuración poco usual en el resto de las marcas, pero toda una seña de identidad para Guzzi. En esta nueva versión se ha elegido el motor de cuatro válvulas por cilindro, que es capaz de rendir 105 CV. Un motor brillante, si bien un poco ruidoso, que aunque no tiene la suavidad de otras motos de este estilo se presenta con buenas notas en lo que a aceleración y recuperación se refiere. De hecho, si una vez más tomamos a la GS de BMW como referencia, puesto que comparte una misma filosofía en la que no encajan la Multistrada de Ducati o la Triumph tricilíndrica, veremos que las prestaciones de una y otra no quedan muy lejos entre sí en lo que a las recuperaciones se refiere.

El motor pertenece a la última evolución de conocido V90° de Moto Guzzi; es decir, el quattrovalvole, con la gestión electrónica revisada y la distribución y el sistema de refrigeración optimizados. Lo cierto es que ahora la Stelvio tiene una respuesta más limpia y precisa a la insinuación del puño de gas. Con la incorporación del motor de cuatro válvulas por cilindro se alcanza un 20 % más de potencia en toda su gama y 105 CV a 7.250 rpm, con un par motor de 113 Nm a 5.800 rpm, muy progresivo, con un embrague monodisco un poco duro y el cambio preciso pero ruidoso, especialmente a la hora de insertar la primera velocidad.

La posición de conducción es confortable, y el asiento, un poco blando, es regulable en dos alturas (820 ó 840 mm). En el enorme depósito de combustible de la nueva Stelvio caben 32 litros de gasolina; es decir, sólo un litro menos que en la versión Adventure de BMW, considerada la referencia entre los amantes de las largas distancias. El cuadro de instrumentos es visible, y entre la completa información destaca la entrada del control de tracción, una toma de corriente y el nivel de combustible más visible que en la versión anterior, además del consumo instantáneo. Se agradece la posibilidad de poder regular el parabrisas a la altura deseada, aunque no disponga de la opción de hacerlo eléctricamente como sí vimos en la nueva Norge; lo cierto es que con un poco de práctica conseguimos subir o bajar la altura en orden de marcha…

El hecho de incorporar un pequeño ordenador de a bordo nos permite controlar el consumo y la distancia que podemos recorrer en función del combustible disponible. Nosotros conseguimos una autonomía de 430 km, lo que nos da un consumo medio de 7,2 litros a los 100 km. Sin duda alguna, un muy buen argumento para los amantes de largas distancias, que tienen que ser conscientes de que el consumo instantáneo que nos facilita el ordenador es ligeramente optimista, pues marca un litro menos a los 100 km de lo que realmente gasta.

Divertida

Pese a su clásica configuración, lo mejor de la Stelvio es su motor

Desde mi punto de vista, para disfrutar de una Moto Guzzi se requiere cierta experiencia. Quienes no la tengan necesitarán de un poco de tiempo o unos cuantos kilómetros para acostumbrarse a la respuesta del bicilíndrico italiano y su clásico movimiento lateral al comenzar a acelerar. Pero, una vez habituados, descubrirán una moto que es más manejable y divertida de lo que pueda parecer.

Pese a sus 280 kg, entre curvas se conduce con bastante facilidad y no pone resistencia alguna ni siquiera a la entrada de aquellas muy cerradas de segunda velocidad. La horquilla de largo recorrido trabaja bien incluso en las frenadas violentas, y con el neumático trasero de 150 mm de anchura se ha ganado manejabilidad especialmente en los cambios de dirección, donde la anchura del manillar facilita las cosas. La horquilla Marzocchi regulable en tres vías con barras de 45 mm de diámetro otorga a la Stelvio un feeling más deportivo de lo que su imagen aparenta. Detrás, el muelle del amortiguador Sachs se ha endurecido y la regulación es muy sencilla a través de un pomo. Es éste un aspecto práctico a tener en cuenta especialmente para poder regularlo cuando se viaja con el sobrepeso del pasajero y el equipaje. Con respecto al segundo de a bordo, hay que resaltar que queda encajado como si fuera un canapé y que el pequeño asiento es muy blando.

La respuesta del motor es muy brillante a medio y bajo régimen, y más de un neófito se sorprenderá de su capacidad de recuperación, pues se puede empezar a acelerar en quinta velocidad a partir de 2.000 rpm sin que el bicilíndrico en V a 90° se descomponga o se ponga a toser…

Sube de vueltas con facilidad, se muestra muy lleno a medio régimen y las vibraciones se notan en las manos, y lo cierto es que pese a una última parte de su gama un poco más excitante, se corta el encendido sobre las 8.000 rpm, lo que a algunos no les parecerá suficiente. Pero el encanto de la Stelvio no hay que buscarlo en la parte alta de cuentavueltas, sino en su brillante respuesta a medio régimen y las buenas sensaciones que transmiten chasis y suspensiones, además de en su gran confort en las largas distancias. 

Equipada

... ofrece de serie un completísimo ordenador de a bordo, ABS y control de tracción Al margen de una estética más moderna que la del modelo anterior, con el frontal renovado y su enorme depósito de combustible, en la nueva Stelvio hay que destacar que sale de serie con un sistema de frenada con ABS y un sencillo control de tracción denominado ATC. El ABS, firmado por Continental, es poco intrusivo, pero al igual que el control de tracción heredado de Aprilia supone un interesante plus en cuanto a seguridad, especialmente en condiciones meteorológicas adversas o pisos especialmente resbaladizos. El ABS es desconectable, algo que se agradece, pero que en este caso no debe servirnos para animarnos a meternos en pistas, puesto que por peso y volumen, a pesar de su manillar extraordinariamente ancho, no es lo más recomendable.

La frenada delantera es potente, pero la primera parte del recorrido de la maneta regulable es poco efectiva; a partir de medio recorrido es cuando la frenada realmente es más consistente.

Con una parte ciclo muy sólida, unas suspensiones que se adaptan bien al carácter de la Stelvio y los Pirelli Scorpion con la carcasa reforzada, esta enorme y pesada trail se comporta muy dignamente, y a poco que te descuides rodarás a muy buen ritmo, hasta que los avisadores de las estriberas te adviertan de que todo tiene un límite…

En definitiva, la Stelvio ha mejorado mucho en esta nueva versión, con una mejorada respuesta del conocido bicilíndrico y una autonomía que supera los 400 km.

Una trail bien equipada con talante de gran turismo y sensaciones propias de las motos de Mandello del Lario.

Fotos de la Moto Guzzi Stelvio 1200

Fotografías por: Juan Pablo Acevedo / Santi Díaz

La alternativa

Kawasaki Versys 1000 2015 - Presentación

La nueva mirada de la Versys 1000, más rasgada, más Ninja, demuestra el afán de Kawasaki por reforzar su sitio en el segmento de las grandes ruteras...

 
Da tu opinión

Comentarios (2)

  • Motoeurista
    Motoeurista 29-02-2012

    Creo que se pueden hacer motos muy divertidas con la mitad: la mitad de potencia, la mitad de peso y la mitad del precio.Saludos

  • info.motospace1815de90
    info.motospace1815de90 12-03-2012

    Totalmente de acuerdo con Motoeurista. El peso es el principal factor, si lo que buscas es diversión. Parece mentira que hoy en día, con los materiales de que se dispone pongan a la venta motos de 280, 300 y hasta 400 kilos. Si nos pusieramos de acuerdo en no comprar motos "obesas" verías como se pondrían las pilas más de un fabricante.

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"