MV Agusta Brutale 1078 RR: Brutalmente exagerada

Publicado el 03/02/2010


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MV Agusta ha dado una nueva vuelta de tuerca a su concepto Brutale. La flamante 1078 RR monta el motor más grande visto en una naked de la marca italiana, tiene 154 CV y una respuesta impecable al acelerador. Unos frenos ultrapotentes y un bastidor muy compacto la rematan y la convierten en el juguete que todo 'devoracurvas' querría tener entre manos.

MV Agusta Brutale 1078 RR: Brutalmente exagerada

La nueva MV Agusta Brutale 1078 RR monta el mismo motor tetracilíndrico de 1.078 c.c. y 16 válvulas radiales que la F4 Claudio Castiglioni del 2007 y que la F4 RR 312 de 2008.

Algunos consideran que sus frenos con pinzas Brembo monoblock de cuatro pistones son demasiado para la carretera; pero al menos en seco funcionan a la perfección.

Cualquier aceleración súbita en segunda o incluso en tercera puede levantar la rueda delantera, aunque la moto tiene una estabilidad absoluta.

Hablar de exageración está justificado con la 1078 RR, porque no podemos negar el hecho de que, por divertida que sea, esta moto tiene demasiado de todo como para tener sentido. A pesar de la sofisticación de su inyección y sus suspensiones, la RR resulta tan exageradamente viva y –a veces– loca que la mayor parte del tiempo es imposible usar sólo una fracción de sus prestaciones.

Pero, repito lo que he dicho antes: ¿y qué? Que yo sepa, nadie se ha quejado de que la Brutale esté a la altura de lo que anuncia su nombre. Y esta moto lleva la experiencia MV Agusta a un nivel superior. La 1078 RR es cara y difícilmente sensata. Pero como moto para dibujar una sonrisa en el rostro de su propietario es difícilmente superableEl recorrido de esa tarde por los alrededores de Varese casi había terminado, pero la Brutale aún me reservaba otra sorpresa. Eran las 16.30, estaba en las afueras de la ciudad y llegaba tarde para devolver la moto a la fábrica de MV Agusta junto al lago. El tráfico de la hora punta estaba ganando densidad, pero yo iba avanzando a buen ritmo con mi tetracilíndrica naked. De pronto vi un pequeño hueco ante mí entre los coches, abrí gas a tope en segunda y ¡¡¡Uaaajaaaaaa!!! La Brutale se lanzó adelante al instante, acelerando con tanta fuerza, que pasé por ese hueco más rápido y con la rueda delantera bastante más levantada de lo que esperaba. Pero no hubo ningún problema ni movimiento extraño. La MV es tan ágil y controlable, que tras este arrebato el neumático Pirelli volvió al suelo y me concentré de nuevo en la carretera y en los obstáculos que me aguardaban.

Bestia feroz y dosificable

MV Agusta Brutale 1078 RR: Apellido RR

Este incidente resume bien el carácter de la 1078 RR por dos motivos: primero, esta MV naked es tan ferozmente potente, que ofrece una conducción salvaje por momentos; segundo –e igual de importante–, responde tan bien y está tan perfectamente construida, que tu actitud ha de ser mucho más activa que pasiva... al menos la mayor parte del tiempo. El carácter alocado de la RR es una consecuencia inevitable de montar un motor tetracilíndrico rebosante de par en un bastidor corto y ligero con manillar alto y una disposición muy predispuesta a la diversión.

Comentarios así también se escucharon cuando la Brutale original entró a bombo y platillo en escena en 2001. Combinaba un propulsor de 749 c.c. al que le encantaba ir alto de vueltas con un bastidor radical, y de repente consiguió que cualquier otra naked pareciese sosa y sensata. La MV también llevó el diseño de las nakeds a otro nivel. Visualmente casi no ha cambiado en todos estos años, pero la RR sigue siendo una moto de formas alucinantes y extremadamente detallada. Irradia agresividad incluso antes de que su motorización arranque con un rugido amenazador que surge de sus escapes cortados al bies.

Puede que el aspecto de la Brutale no haya variado mucho con el paso de los años, pero sus prestaciones sí lo han hecho, y ahora más que nunca. El motor creció hasta 909 c.c. en 2005 y su potencia pasó de 127 a 136 CV en el proceso. Los modelos Brutale a partir de entonces han incluido una edición limitada de color azul para celebrar la victoria de la selección italiana de fútbol en la Copa del Mundo de 2006. Lástima que estas unidades reciban el desafortunado nombre de Brutale Wally, porque están creadas en colaboración con la constructora monaguesca de yates.

Motor con potentes retoques

MV Agusta Brutale 1078 RR: Silenciosos

Esas Brutale de edición limitada fueron sólo iniciativas comerciales. La verdadera noticia es la llegada de esta 1078 RR. Estamos ante la mecánica más grande jamás montada en una MV Agusta naked. La marca ha cogido el motor DOHC de 910 c.c., con 16 válvulas radiales, y ha incrementado su diámetro por carrera hasta alcanzar los 79 x 55 mm que han dado lugar a esos 1.078 c.c. Se trata del mismo propulsor que ya equipan también la exclusiva F4 CC (Claudio Castiglioni) del año pasado y la nueva tetracilíndrica deportiva F4 RR 312 (probada en el antrior SM30).

La designación racing RR se usa aunque la Brutale tenga una configuración de carácter algo más "suave" que sus hermanas. La compresión continúa siendo de 13:1, pero esta motorización no incorpora ni las válvulas grandes ni las levas más cruzadas de la RR 312. Entre los cambios exteriores se añaden cuerpos de mariposa 2 mm más pequeños de diámetro, que se quedan en 46 mm. Este bloque no incluye el sistema EBS (Engine Brake System, sistema de freno motor) de MV, que reduce el freno de motor introduciendo algo de mezcla en un cilindro cuando el acelerador está cerrado. En lugar de esta tecnología, la Brutale instala un embrague de fricción –también lo tiene la RR 312.

El trabajo de MV en la inyección y el sistema de escape –en colaboración con Marelli– permitió utilizar un catalizador más grande para una mezcla más rica y una respuesta más suave del acelerador. La moto conserva esos conocidos silenciosos elevados. La entrega máxima de 154 CV a 10.700 rpm está 36 CV por debajo de la RR 312, pero 15 CV por encima de la Brutale 910. Desde luego, no hay duda de que esta nueva Brutale va muy bien servida de potencia para los estándares naked.

Parte ciclo 100 % brutale

MV Agusta Brutale 1078 RR: Diseño actual

Y más si tenemos en cuenta que el motor en cuestión está metido con calzador en un bastidor muy compacto y de altísima calidad. Se trata, básicamente, de la combinación típica de MV con tubos de acero al cromomolibdeno y secciones de aluminio que ya presentaba la 910. Es una estructura que apenas ha cambiado desde el renacimiento de MV Agusta hace más de una década (con la excepción de las piezas de magnesio usadas en algunos modelos de edición limitada). Lo mismo pasa con ese basculante monobrazo esculpido en aluminio, que es tan emblemático en la Brutale como el diseño del faro.

También se conservan las especificaciones de suspensiones anteriores, con una horquilla Marzocchi invertida de 50 mm y un monoamortiguador progresivo Sachs, aunque ambos ejes han sido revisados. Se han reducido las masas de muelle de la horquilla y los circuitos del hidráulico multiajustable se han adaptado en consecuencia. La precarga de la horquilla también ha crecido para ayudar a elevar ligeramente el colín en la configuración estándar. Oficialmente, las geometrías de dirección -24,5 grados y 101,5 mm- no se han modificado.

Pero las geometrías de dirección ahora no importan. Si quieres conocer la personalidad de la Brutale 1078 RR, te basta con imaginarte una ecuación que combina 1.410 mm de distancia entre ejes con 154 CV de potencia máxima y un peso en seco de 185 kg. La solución es fácil: ninguna cosa sobre dos ruedas (aunque a menudo vaya a ir sobre una) tiene una ficha técnica que se acerque a las increíbles cifras de potencia, dimensiones reducidas y bajo peso que ofrece la MV.

Las nakeds deportivas rivales –chicas malas como la Triumph Speed Triple, la KTM Super Duke, la Yamaha FZ1 y la nueva Honda CB 1000 R– son menos potentes, más largas y más pesadas. La Ducati Monster S4R sí es algo más ligera, pero tiene menos potencia y es menos compacta. La única supernaked que iguala la entrega de potencia de la MV, la BMW K 1200 R, es como un tren de carga en comparación con la italiana y tiene problemas para levantar la rueda delantera sin ayuda.

Casi antisocial de lo divertida que es...

MV Agusta Brutale 1078 RR: Brutalmente exagerada

Por su parte, la Brutale 1078 RR casi exige que le preguntes con educación si te permite salir de un semáforo sin que su preciosa instrumentación rediseñada se incruste en tu visera. Ese incidente a última hora de la tarde en Varese me confirmó que es mejor no hacer el tonto con el gas y su ágil caja de cambios de seis relaciones ni pensar que la moto llega a relajarse jamás. Incluso en tercera, una aceleración súbita hace que el eje delantero se vuelva muy ligero.

No hay ni que decir que este comportamiento antisocial tan divertido no es fruto tanto de la potencia máxima de la Brutale a 10.700 rpm como de su enorme empuje desde muy bajo régimen. La curva de par es admirablemente plana desde las 3.000 rpm. Y lo mejor de todo es que la inyección de la moto es estupenda y está a la altura de su motor. El equipo de desarrollo de MV dedicó muchas horas a ajustar el mapa de la inyección Marelli, y se nota.

La respuesta de nuestro modelo es limpia y precisa, lo que hace que su temible carácter nos resulte más controlable de lo que uno espera a priori. Si alguna vez ha existido una moto que responda a lo del puño de hierro en un guante de seda, es ésta. Y eso es genial, porque de lo contrario el resultado habría sido "realmente" temible.

Confort y ciudad

MV Agusta Brutale 1078 RR: Brutalmente exagerada

La impecable respuesta a medio régimen se agradece mucho cuando sales de la ciudad a carreteras más abiertas. La MV es perfecta para adelantar el tráfico. La postura de conducción erguida te brinda una buena visión de lo que te espera, aunque los músculos del cuello la acusan un poquito. La entrega a medio régimen es tan contundente, que apenas sentí la necesidad de acercarme al corte de encendido de las 11.650 rpm. Quizás eso explique por qué la 1078 RR me pareció mucho más suave de lo que imaginaba. No tiene esa ligera tosquedad a alto régimen de la Brutale 910.

Como suele pasar con muchas nakeds de gran potencia, la falta de protección aerodinámica es lo que te impide disfrutar de la conducción a gran velocidad (desde luego, la falta de potencia no es problema). La 1078 RR –con relaciones de marchas más altas que la 910– superó la marca de los 150 km/h en un instante y siguió empujando con ganas camino de la velocidad máxima declarada por MV, que es de unos 265 km/h. No llegué a alcanzarla, pero a menudo aceleré a fondo para notar esa patada en el trasero y para escuchar el aullido de la admisión cuando el propulsor de válvulas radiales se ponía manos a la obra.

Teniendo en cuenta los excelentes bastidores Brutale anteriores, no me sorprendió que la 1078 RR se mostrase sólida a gran velocidad a pesar de las fuerzas que aplica el conductor al manillar al ser sacudido por el viento. Precisamente ese manillar permite levantar muy fácilmente la moto a la salida de las curvas, y la MV también resulta sencilla de meter en virajes a gran velocidad. Las suspensiones más dóciles de la RR no implican una pérdida de agilidad en curvas. Aportan el control y el tacto adecuados para disfrutar del gran agarre de los neumáticos Pirelli Dragon Supercorsa.

Naturalmente, el aumento de confort debido a las suspensiones más blandas se agradece mucho a baja velocidad por ciudad, donde la RR se siente igualmente como en casa. La construcción compacta de la Brutale y los reposapiés altos hacen que su asiento –bastante elevado– no sea el más cómodo o relajante en el mundo de las nakeds, sobre todo para conductores de piernas largas. Con mis 1,93 metros, me costó encajar las rodillas bajo la parte superior del depósito. Al menos la capacidad de éste –19 litros–, combinada con el generoso giro de la dirección y sus controles ligeros, hacen que la moto no sea menos práctica que sus rivales nakeds. Bueno, está la excepción de los retrovisores, más aptos para ver cómo llevas el pelo que para saber lo que tienes detrás.

Una exageración... ¿y qué?

MV Agusta Brutale 1078 RR: Brutalmente exagerada

Las pinzas radiales Brembo monoblock, otra nueva incorporación de esta moto, ofrecen una potencia fenomenal con mucho tacto a la leva. Algunos han dicho que son demasiado radicales para usarlos en carretera. Bueno, pues con asfalto seco yo no tuve motivo de queja. Y dudo que muchos propietarios de la RR vayan a utilizar su moto para el día a día bajo la lluvia... y disponer de una buena frenada siempre va mejor que llevarla justa.


Roland Brown
Fotos: Phil Masters
Adaptación: Laura Bartolomé

La alternativa

Suzuki GSR 750: ¡¡¡Sensaciones!!!

Este artículo es especial, lo confieso. No es una prueba de moto al uso. No, al menos, como suelo hacerlas. Varios motivos me llevan a que sea especial para mí: la situación de la fábrica de Suzuki en Gijón, los estupendos compañeros de prensa de Suzuki, toda la gente que trabaja allí…. Este artículo “diferente” va por ELLOS.

 

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