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Nueva Aprilia Caponord 1200: ¡A tu medida!Presentación novedades 2013


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Estamos ante una moto completamente nueva destinada a desafiar a las vacas sagradas del sector sin prejuicios ni temor, consciente de la solidez de su calidad, poseedora de soluciones que la vuelven única y tan deseada como la llegada de la primavera... ¡y que nunca se cansará de devorar kilómetros!

Por supuesto que nunca se cansará, sobre todo si sabe que por delante tiene una maravillosa ruta bordeando la costa y el interior de Cerdeña, escenario de la presentación internacional a la que acudimos convocados por la firma italiana hace escasos días. Kilómetros y kilómetros de curvas ideales para poner a prueba las cualidades dinámicas de esta nueva Aprilia Caponord 1200. Por desgracia, la climatología no acompañó, impidiendo una prueba más exhaustiva y complicando la interpretación de ciertos elementos. Pero aún así, la lluvia torrencial ha sacado a la luz algunas de las dotes ocultas de esta moto...

Vamos a empezar poniendo las cartas boca arriba: la Caponord no es una Dorsoduro 1200 carrozada, como se podría pensar de una manera superficial. Sería lo mismo que decir que dos primos de tercer grado son hermanos sólo porque compartan el mismo apellido. Es cierto, existe un antepasado en común, el ADN es similar, pero los caminos recorridos por las dos motos han sido decididamente divergentes. La Dorsoduro 1200 es una moto divertida, una mega motard de gatillo fácil ideal para un domingo; la Caponord es una moto para disfrutar todo el año, diseñada y construida para devorar kilómetros sin agotamiento, apoyándose en sólidas bases mecánicas (el V2 de Aprilia es un buen motor, con bagaje) y dinámicas (es por todos conocidos que Aprilia sabe hacer unas partes ciclo de excelente nivel), optimizadas y mejoradas por una serie de condimentos electrónicos que actualmente no tienen rival. Éste es el secreto de la Caponord 1200: los ingredientes son los mismos para todos, pero la receta elegida es extremadamente compleja, una ejecución de tres estrellas Michelin, ¡un resultado para paladares exquisitos! Y es que además, todo ha sido emplatado con gusto, ya que desde el punto de vista estético esta moto tiene buena pinta -por supuesto, a juicio del escritor- manteniendo ese aire de RSV, que es el estilo en el que están declinando todas la motos Aprilia, pero sin que sea demasiado evidente. A pesar de ser una moto bastante larga, el juego entre los colores de los plásticos y los grises de las estructuras mecánicas consigue ensalzar su figura con mucha eficacia. Las maletas laterales parecen menos imponentes de lo que son en realidad, mientras el escape tiene un diseño refinado y ofrece la posibilidad de regular el ajuste de la inclinación cuando la moto no monta la maleta derecha: hace un efecto más dinámico y regala preciosos centímetros. 

Todo bajo el vestido

Pero lo que realmente marca la diferencia es la tecnología que gestiona la Aprilia Caponord 1200: todo está gobernado por una electrónica omnipresente, desde las funciones normales hasta aquellas más complejas. Incluso es posible instalar en tu propio smartphone (actualmente Apple, y en pocos meses también Android) una App que dialoga con la centralita vía Bluetooth y que da la posibilidad de visualizar todos los parámetros vitales de funcionamiento de la moto, además de suministrar otras funciones muy útiles. Inimaginable hace tan sólo un año, un sueño que se hace realidad para los más tecnoadictos. Entre estos dos extremos encontramos innumerables funciones para exponer y necesitaríamos horas y horas para explicarlas todas.

Comenzando por el motor, derivado de la Dorsoduro 1200, este ha sido ligeramente revisado para darle una mayor suavidad de funcionamiento y reducir los consumos: a pesar de esto, mantiene inalterado su carácter un poco rebelde del motor del que deriva, lleno en bajos y agresivo en todos los demás regímenes, y a pesar de haber sido domesticado continua siendo deportivo y es capaz de hacer disfrutar al máximo en cada giro de muñeca. Operación, ésta, que se puede hacer con placer y confianza gracias a un ride by wire que no se nota (y esto es un piropo), a un control de tracción (ATC) de derivación APRC con tres niveles de intensidad: es muy progresivo y da mucha confianza, aunque no se utilice al 100% (¡es difícil obviar el propio instinto de supervivencia!).
Los consumos de combustible han sido reducidos y, junto a los 24 litros del depósito, la autonomía se estira hasta los 350 km. Tres mapas (Rain, Touring y Sport) están a disposición del conductor: el Rain proporciona solamente (¡solamente!) 100 CV y una respuesta del puño del gas especialmente suave, mientras que los otros dos son full power con un tacto del acelerador diferente. La ficha técnica habla de 125 CV y 11,7 kgm de par máximo, suficientes para permitir que la Caponord se de codazos con los principales rivales del sector. Su sonido de escape es bonito y agradable, especialmente al acelerar con fuerza.
Para mantener a raya la exuberancia del motor, la Caponord equipa un sistema de frenada Brembo que tranquilamente podría desempañar un buen papel en una deportiva de mil, con pinzas monobloque y discos de 320 mm en la parte delantera, así como un eficaz disco de 240 mm en la parte trasera. El módulo de ABS, desactivable, se comunica con la centralita del motor y funciona en dos canales dejando a elección del conductor cómo dosificar la intensidad de los mandos.

La electrónica de las maravillas

El aspecto de la Caponord 1200 en el que Aprilia ha hecho el mayor esfuerzo en términos de investigación y desarrollo es el de la ciclística, en donde exhibe una estructura mixta, formada por tubos de acero de alta tensión y alta resistencia con estribos laterales en aluminio, conectado a un chasis posterior diseñado para soportar cargas pesadas, un basculante trasero de doble brazo oscilante con amortiguador lateral y llantas de aleación muy ligeras. Las suspensiones son la verdadera guinda en el pastel de los ingenieros italianos, que cuentan con varias patentes que hacen que sea un producto único en el mundo. Todo el esfuerzo de investigación y desarrollo se ha dirigido a obtener un funcionamiento lo más eficaz posible en cualquier situación de manera que se vuelve casi universal. Quién conoce en profundidad la teoría de funcionamiento de las suspensiones de las motocicletas sabe que no se puede obtener un resultado como éste, pero la Aprilia Caponord 1200 se acerca, haciéndose fuerte con una suspensión semi-activa en el tren delantero y -atención- una suspensión activa en el tren trasero.

Aprilia Dynamic Damping

Queriendo simplificar -y sin banalizar porque sería injusto- el sistema bautizado ADD (Aprilia Dinamic Damping) utiliza un enfoque diferente al de su competencia en cuanto al problema de la suspensión semi-activa, utilizando un método más sofisticado para "leer" el movimiento de la horquilla y el monoamortiguador y gestionar en tiempo real el fluido hidráulico.
En el tren delantero se utiliza un sensor de presión de la cámara de aire, mientras que en el posterior se usa un potenciómetro. Estos datos son leídos y recalculados por una centralita con algoritmos extremamente complejos y sofisticados, pensados para actuar como si fueran impuestos por una misma estrategia y por tanto para ajustarse automáticamente en cualquier situación, sin limitarse solo al concepto 'riding mode'. Administrar las suspensiones, en definitiva, se vuelve más fácil y al mismo tiempo permite a la Aprilia Caponord 1200 ser tanto una confortable turística como una divertida deportiva, sin ni siquiera necesitar un clic.
Donde se consigue la excelencia es en la suspensión posterior que tiene la capacidad de regular, también aquí en tiempo real, no sólo la hidráulica, sino también la precarga del muelle, convirtiéndose de hecho en una auténtica suspensión activa. Ya no hay que decirle más a la moto (aunque los nostálgicos si quieren todavía lo pueden seguir haciendo) si sobre el asiento viaja sólo el piloto o si también se encuentra un pasajero, con las maletas llenas. La Caponord es capaz de determinar de forma autónoma cuál es la precarga justa o, si vaciamos una de las maletas laterales, averiguar cuál ha sido la vaciada.
Un sistema tan bien pensado que consigue realmente poner a disposición de cualquier persona una moto que sabe ser deportiva cuando la muñeca derecha pica y confortable en todas las demás situaciones, manteniendo siempre un óptimo agarre y sin reclamar al que conduce una licenciatura en ingeniería.
Todas las opciones pueden ser cómodamente gestionadas desde la instrumentación, de nuevo diseño, rica en información, pero con algunos elementos un poco fuera de lo común, a los que habrá que acostumbrarse. Los pulsadores son los típicos de Aprilia, con el derecho desde el que se controlan los puños calefactables y el comodísimo cruise control (también éste esencial y fácil de usar). 

¿Cómo va?

Ya en parado la Aprilia Caponord lo tiene todo para ser una moto amigable. A pesar de su peso (228 kg en seco con versión Travel Pack) la escasa altura del asiento de 84 cm ayuda mucho a las maniobras de la moto en parado. Una vez en movimiento se percibe enseguida un buen posicionamiento de las masas: la conducción se hace ligera y libre de esfuerzos como no se espera de una moto de este tamaño y la posición de conducción es muy natural para los pilotos de media estatura, mejorando la confianza.
Por desgracia, el mal tiempo no nos ha permitido probar los límites de capacidad de conducción y del motor de la Caponord y sólo hemos podido intuir un poco el modo en el que las suspensiones electrónicas consiguen gobernar el agarre de la moto. Por supuesto, la elección ha sido la de favorecer una calibración apoyada más suave, contando después con la capacidad de ablandarse si fuera necesario o, a la inversa, de endurecerse según lo reclamen las exigencias dinámicas. En compensación hemos podido darnos cuenta de cómo las suspensiones ayudan a la moto a mantener una actitud óptima en la frenada, con un ABS que actúa menos de lo previsto a pesar de la presencia de abundante agua en la carretera de la prueba. A esto contribuyen también los neumáticos equipados de serie, los Dunlop Qualifier II, óptimos en grip sobre suelos mojados y fríos, y por su kilometraje elevado. Su perfil delgado encaja bien con la ciclística, ayudándola especialmente en las entradas en curva y en los cambios de dirección, donde la ADD marca la diferencia respecto a los otros sistemas semi-activos.
Otro actor llamado a menudo a escena ha sido el control de tracción, cuya luz amarilla intermitente nos llamaba la atención de vez en cuando en situaciones como las salidas de curva con el gas alegre. Lo hemos percibido notablemente suave y nunca ha comprometido la estabilidad de la moto, volviendo divertidas algunas situaciones que de otro modo hubieran provocado sudores fríos.
El acelerador siempre se ha comportado de una manera predecible y el motor es tan lineal y suave por debajo de las 7000 rpm que ni siquiera fue necesario el uso del mapa Rain. Un poco 'molesto', por el contrario, la irregularidad de funcionamiento a velocidades muy bajas (por debajo de 3.000 rpm), con la cadena pidiendo a gritos cambiar de marcha. El embrague y la caja de cambios también funcionan correctamente. Igualmente molesto (pero subsanado con una actualización de software o simplemente acostumbrándose), el freno motor, muy abundante en cuanto se cierra el gas.
El parabrisas es eficaz contra el viento y la lluvia, adecuado para pilotos de baja estatura y complexión delgada. Los más corpulentos probablemente lo encontrará poco protector, mientras que el mecanismo de ajuste con dos tornillos es un paso atrás en términos de funcionalidad y confort. Se termina dejando el tornillo derecho siempre abierto y apretando sólo el izquierdo. 

Entonces... ¿Cómo es?

El clima desfavorable desafortunadamente nos ha permitido poner bajo el látigo sólo algunas de las opciones que ofrece la Aprilia Caponord 1200. Entendemos que puede ser una moto de paseo cómoda y segura, capaz de llevar a sus pasajeros a cualquier destino y en cualquier situación. Lo que nos ha faltado es verificar su espíritu deportivo, si realmente cuando llegas a un sitio puedes descargar a tu pasajero y tu equipaje y, sin ni siquiera un clic, ser capaz de exprimir al máximo esa posibilidad deportiva, hasta alcanzar valores iguales o superiores a los de la competencia más agresiva. Conociendo la habilidad de Aprilia para fabricar motos deportivas y manejables hasta niveles de excelencia, no resulta difícil pensar que la Caponord 1200 pueda proporcionar momentos inolvidables, pero intentaremos realizar una prueba más a fondo tan pronto como podamos para averiguarlo. 

.-Davide Perucchini. Motofan Italia
.-Adapt. Iván Bolaño.

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