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Nueva KTM Freeride E-SM - PresentaciónLo sigiloso también es divertido


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Fuimos a Barcelona para conocer la nueva KTM Freeride E-SM, la primera eléctrica de asfalto de la firma de Mattighofen.

La tecnología avanza a pasos agigantados y, con ella, las motocicletas eléctricas comienzan a tener más presencia y relevancia en el mundo de las dos ruedas. Es en este momento cuando se puede ver qué marcas tienen mayor capacidad para comprender ese cambio inevitable y ponerse manos a la obra. Ayer estuvimos en Barcelona, en la presentación internacional de la nueva KTM Freeride E-SM, donde la compañía austríaca corroboró que su apuesta por las eléctricas ya no es solamente una ilusión, sino uno de sus mayores retos a corto y largo plazo. ¡Y vaya si disfrutamos! Además, pudimos compartir sensaciones con el tetracampeón del Mundo de Enduro, Iván Cervantes… ¡Iba lento el tío!

La mayor novedad era la E-SM -la versión asfáltica de la Freeride-, aunque también pudimos rodar con la E-XC, la offroad eléctrica. Ambos son los primeros modelos de propulsión eléctricos de la casa de Mattighofen, de los que podrá estar orgullosa cuando se consolide como una de las marcas de motocicletas eléctricas más exitosas del sector –que ya lo es y lo seguirá siendo- . Cuando nos referimos a las Freeride E-SM, E-XC y E-SX, no debemos percibirlas como una probeta de ensayos, sino como un producto real y definitivo. Aunque las diferencias entre ellas son mínimas, sus reglajes son distintos porque deben adaptarse a superficies opuestas. En una primera “descarga eléctrica”, conozcamos la versión más nueva:

Freeride E-SM

Será recordada como la primera motocicleta eléctrica de KTM para asfalto. Esta Supermoto consigue unir en un solo modelo a dos perfiles dispares: conductores expertos que quieran derrapar o hacer cualquier tipo de virguería con una moto de altas prestaciones y conductores sin ningún tipo de experiencia que quieran aprender a conducir sobre asfalto de un modo más ‘racing’ de lo convencional.  Y lo más importante: se puede conducir con el carné A1.

Para propulsar esta KTM Freeride E-SM se ha dispuesto un motor eléctrico que ofrece una potencia de 21.7 CV y 42 Nm de par. Sorprende que haya sido ubicado en la parte inferior del chasis para que él mismo actúe como una parte más del chasis, por lo que ejerce una doble función. Además de favorecer una mejor conservación del medio ambiente, el sonido que emite es casi imperceptible. De hecho es tan silenciosa que, cuando la probamos por Barcelona junto con otros periodistas, hubo un momento en el que ese silencio se hizo incómodo porque, de repente, una mujer exuberante pasó por delante de nosotros y la Freeride E delató nuestro embobamiento. Realmente es como poner el volumen de la televisión en modo ‘Mute’. Más allá de su capacidad para pasar desapercibida, la SM es una moto que acelera “casi casi” sin progresión. Sin aspavientos: abres gas y sales disparado. Muy pocos scooters convencionales están a la altura de su aceleración –pero en altos regímenes ya es otra cosa-.  Este motor "cobra vida" gracias a un paquete de potencia que cuenta con 360 baterías de iones y litio. Samsung se ha encargado de fabricarlo. La E-SM emite un voltaje medio de 260 voltios. Nos sorprendió la rapidez con que se puede sacar el paquete de potencia para poner una de nueva. Es cierto que los mecánicos de KTM sabían lo que se estaban haciendo, pero es que tardaron… ¡menos de 1 minuto!

Para controlar el estado de la batería en todo momento, la marca austríaca ha desarrollado el sistema ECU, que incorpora una instrumentación entre el asiento del conductor i el manillar que indica el nivel de batería con cuatro colores luminosos. Cuando es verde, eso significa que la batería está totalmente cargada. En naranja ya nos encontramos entre el 40 y el 20%. En rojo, a menos del 20%. Y cuando la luz roja empieza a parpadear… ¡mejor reza por encontrar un enchufe! El tiempo de carga es de 50 minutos para tenerla al 80% y de 80 minutos para que esté totalmente llena. Es difícil valorar la autonomía de esta moto, sobre todo porque cuenta con los tres modos de conducción que explicaré a continuación, aunque la media estaría entre 45-60 minutos a una velocidad normal y constante.

3 modos de conducción

Entre esos paneles de colores luminosos se encuentran tres botones que nos permiten ajustar la Freeride E-SM en tres modos de conducción: Economy, Standard y Advanced. El Economy sirve obviamente para ahorrar energía. Esta función hace que se limite el par motor de la moto y también es la mejor opción cuando nos encontramos en atascos o zonas transitadas. El segundo modo, el Standard, es más agresivo y la respuesta del par motor es progresiva y ascendente. Aunque este modo consume mucho más que el Economy, tampoco supone un gasto de batería excesivo por ciudad –sí por carretera-. Y por último está el Advanced. Te imaginarás que es el más radical y el menos ahorrador. La respuesta del par es total desde que empiezas a acelerar. Sales de las curvas como un cohete. Es la opción más divertida. Aunque el modo Economy sea el que menos gasta, debemos tener mucho cuidado y precalcular el recorrido que vamos a hacer, puesto que la autonomía es uno de los pocos handicaps de la Freeride.

Antes comentaba que el motor se adhería al chasis como si formara parte de él. Pues bien, el equipo de R+D lo ha compuesto de aluminio y poliamida, el mismo material que han aplicado al chasis de la Freeride 250R y Freeride 350. De camino al circuito de motocross de Molins de Rei (Barcelona) -donde más tarde probaríamos la E-X-, atravesamos la carretera de curvas de Vallvidrera y, allí, pudimos comprobar la gran estabilidad que aporta este chasis a la E-SM.  Esa cualidad también la consigue gracias a sus suspensiones WP  con horquilla de 250mm. De hecho estas son una de las principales diferencias respecto a la E-XC porque tienen un recorrido más corto, pensando lógicamente en una conducción asfáltica y teniendo en cuenta que el objetivo no es amortiguar los mismos saltos que la E-XC (ni por asomo). El agarre en curva de la E-SM es aplastante, y eso es “culpa” de sus neumáticos Pirelli Diablo Rosso (100 delante y 130 detrás). Rodamos por carretera, por ciudad e incluso por un skatepark. La hice derrapar de todas las maneras posibles, y más. Le pregunté a Iván Cervantes qué pensaba sobre estas gomas y me dijo literalmente que “no hay manera de destrozarlos”.  Como no dispone de embrague, el freno trasero se encuentra en la maneta izquierda –lo mismo que en una bici, pero en sentido inverso-.  

Lo mejor de la Freeride E-SM

+ Moto-escuela de pilotaje

+ Sin ruido ni emisiones

+ Reprís impactante

+ Tres modos de conducción

+ Buena estabilidad y agarre

+ Diversión asegurada

+ Primera KTM eléctrica de asfalto

+ Licencia A1

La KTM Freeride E-SM es una moto urbana, con un aspecto 100% Supermoto. Y no sólo por los neumáticos y las suspensiones, sino porque dispone de todos los equipamientos necesarios para poder circular por carretera: luces, intermitentes, espejos y bloqueo de encendido...etc. Si se desea, se puede personalizar a un estilo aún más radical con los accesorios PowerParts de KTM que han sido fabricados específicamente para las Freeride E.

Las diferencias entre las Freeride E-SM, XC y SX pueden parecer poco significantes, pero en realidad cada una es un mundo diferente, para un público distinto. Y aunque antes he comentado que ya no es una ilusión, sino un producto real,  también es cierto que estos modelos pueden acabar obsoleto por la propia marca, porque ésta ha asegurado que su intención es llevar la tecnología de la Freeride E a nuevos segmentos y aplicarla tanto en modelos futuros como en actuales. Lo que sí necesita solucionar es el problema del precio: 

Freeride E-SM: 10.509€

Freeride E-XC: 10.409€
Freeride E-SX: 9.959€
Cargador batería: 790€
Si quieres conocer todos los secretos sobre la Freeride E-XC, nuestro probador Pere Casas te los explica en este enlace.  Ayer la probamos en el circuito de Molins de Rei y, para resumirlo, permite una gran variedad de niveles de pilotaje, lo mismo que sucede con la E–SM, aunque con tierra de por medio.
 
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Comentarios (2)

  • faldroc
    faldroc 07-05-2015

    En serio 1 hora? Pero si estamos hablando de autonomía, de prácticidad, de que ya no tiene la mitad del peso.....Por dios! Acaso es una moto de juguete?

  • magnum
    magnum 07-05-2015

    ¡Una hora de autonomía! Señores de KTM, mejor que sigan con las motos de gasolina. Todos sabemos que la autonomía es el factor determinante que sigue frenando el despegue de los vehículos eléctricos. A los chicos de KTM les queda mucho camino por recorrer...

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