Prueba Kawasaki Versys-X 300: “Versy-tilidad”


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La Kawasaki Versys-X 300 ha obtenido una buena aceptación: estética agradable, funcionamiento correcto y un buen motor de dos cilindros y 300 cc.

Será por su cilindrada de 300 cc, en ningún caso exagerada para las necesidades de hoy en día (¿quién circula muy a menudo por encima de los 120 km/h legales?), será por un precio (6.160 €) adaptado a casi todos los bolsillos, o por su Versy-tilidad, esta pequeña crossover parece tener todos los ases en regla para tener éxito.

Antes que nada, aclaremos que la versión base de esta X-300 no equipa las maletas de nuestra unidad de pruebas.

Kawasaki la ofrece en dos versiones más alla de la standard o básica.

Son la Urban, y esta Adventure, que llega equipada con maletas fijas: no desmontables mediante una llave sino con un par de herramientas-, paramanos, caballete central, y el tumbaburros metálico de protección a la carrocería en caso de caída.

Aunque ciertamente nuestra versión Adventure pierde esbeltez, lo cierto es que en esta Kawasaki, desde el primer vistazo destaca su línea aguzada, que le da una silueta que si bien recuerda a sus hermanas mayores Versys 650 y 1000, no tiene el mismo feeling: la 300 marca una personalidad propia.

Bien es bien

Algunos recordarán la extinta Kawasaki KLE 500 de los noventa.

Sí, claro, estamos hablando ya del siglo pasado.

Era una trail de cilindrada media, que equipaba el motor bicilíndrico de la GPZ500 de carretera.

Adoptaba el carácter dual pourpose o doble propósito que tanto premio tuvo en aquella época en que empezaba el fenómeno cross over o SUV, por mucho que el concepto fuera todavía muy avant la lettre

Aquella moto llevaba llantas de radios, y una coquilla bajo el motor de protección, pero también un escape alto.

No hay problema a la hora de juzgar los acabados básicos de esta Versys 300 2017 como correctos.

No se trata de una moto lujosa, llena de gadgets y gimmicks como las maxi-trail actuales de más de veintemil.

Pero es una moto japonesa, la pintura está bien realizada, y aunque abundan los plásticos, éstos son de buena calidad.

El tablier es bonito, ya que el cuadro de instrumentos analógico-digital procede de la Ninja 650. El cuentavueltas analógico, que está bien situado en posición central, se complementa con un display LCD que muestra la velocidad de rodadura a la derecha.

Motor ¿lo más importante?

¿Qué desea de su motor un usuario de una 300 hoy en día? Que tenga unas prestaciones correctas, brillantes a poder ser, y que sea parco en consumo y mantenimiento, ¿verdad?

La firma de Kobe la ha equipado, como en el caso de la BMW, con el motor disponible en su catálogo para su pequeña moto de carretera.

En este caso, pues, se trata del mismo propulsor de su Ninja 300.

Es decir, no se trata de un monocilíndrico sino de un dos cilindros en línea transversal 4 tiempos de 296 cc, DOHC con embrague anti-rebote, y que por supuesto también supera la normativa de emisiones Euro4.

Con 296 cc y 40 CV declarados, es lógico no esperar unas cifras de aceleración estratosféricas.

Pero su potencia es suficiente para una moto que pesa 175 kg.

El motor bicilíndrico es el mismo que monta la Ninja 300, aunque se ha retocado para mejorar la respuesta a bajos y medios regímenes.

El embrague es ahora asistido y es anti-rebote, y la alimentación ha sido mejorada.

Para la parte ciclo se ha adoptado un chasis monocuna de acero, con motor colgado.

La suspensión delantera es una horquilla convencional de 41 mm, no regulable.

Atrás la Versys 300 incorpora un monoamortiguador con bieletas progresivas Uni-Trak, el sistema patentado por la marca de Kobe desde siempre, que es posible regular en precarga.

Al fin del mundo

El tanque de combustible acoge 17 litros de combustible, de modo que lo que marcará tus detenciones en ruta serán las paradas pipí, no la falta de autonomía de esta moto.

La ergonomía es muy correcta. Los mandos son cómodos de usar, en especial un embrague tan increíblemente suave que insinúa que se ha roto el cable, y el asiento es muy rígido, pero acogedor.

El manillar cae perfectamente a manos, y está en una posición bastante adelantada y alta para carretera, pero ligeramente baja en caso de uso off-road. Si bien la postura de conducción a pie es bastante natural, esto ya marca el ámbito en el que mayoritariamente va a ser usada esta moto.

Según Kawasaki, esta moto rodará un 70% en asfalto y un 30% sobre terreno inconexo

Aunque personalmente creo que esta segunda parte, la de fuera carretera, será todavía menor en la gran mayoría de los casos, en todo caso se tratará de pistas anchas y sencillas.

Probándola sobre este escenario, incluso sobre baches inclementes y duros de verdad, lo cierto es que la moto se comporta bien.

Las suspensiones, por bien que sólo pueden regularse en precarga y atrás, responden sin problemas

Manejable

El principal atributo de esta Versys-X 300 es su extrema manejabilidad.

Salta de una curva a otra de manera tan sencilla que su manejo resulta, para todos los niveles de conducción, tan sencillo como el mecanismo de un botijo.

No pide esfuerzo alguno ni en el manillar ni en el reparto de pesos, y también las maniobras en parado se suceden sin problemas de excesiva altura de asiento, -aunque ya veremos más adelante que podría ser más bajo- peso exagerado, o radio de giro demasiado amplio.

A final de jornada, viendo los datos, sorprende agradablemente también el de consumo medio.

Aunque le des a fondo a la mano derecha, la moto difícilmente superará los 4 litros a los cien.

No me sorprendería que llevándola según los consejos de la conducción eficiente se llegara a bajar a poco más de 3 litros

En cuanto a los frenos, delante se dispone de un simple disco alveolado, de 290 mm de diámetro, y pinza de dos pistones opuestos.

Atrás otra pinza de doble émbolo, con disco así mismo tipo margarita, de 240 mm.

Quizás sea la frenada uno de los únicos puntos mejorables de esta moto.

Mientras el freno trasero, aunque no exageradamente potente, es bastante reactivo, la maneta delantera transmite una sensación inicial dura, pero que no corresponde de modo directo a un mordiente generoso.

Aunque lo cierto es que la Kawasaki se para siempre donde deseas, para obtener una potencia notable, sobre todo si andas cargado y con acompañante, como sería el caso de esta versión Adventure, es preciso apretar con mayor decisión.

En cambio, el ABS Bosch de última generación es óptimo para conductores noveles, si bien los más experimentados desearían poder desconectar atrás para usar el freno posterior para corregir el agarre en la entrada de las curvas.

Sin embargo, en uso normal, es poco intrusivo, e interviene sólo cuando es necesario, incluso en off-road.

Asfalto vs. tierra

Mostrando su carácter asfáltico, y de iniciación al segmento maxi trail destinado a nuevos clientes, monta llantas de radios de 19 delante y 17 detrás.

Las gomas Trail Winner firmadas por IRC, una marca que pertenece al grupo Dunlop, son unas 100/90 R 19 delante y una 130/90 R 17 atrás.

En carretera ofrecen una adherencia excelente, con un buen apoyo en curva. En tierra, se comportan decentemente teniendo en cuenta que su dibujo está de acuerdo al uso al que se destina esta moto mixta.

La mejor prueba para esta moto, ciudad al margen, son las carreteras tortuosas, con rectas intermedias, y el primer impacto es positivo.

La postura es cómoda, pese al asiento muy duro y rudo, y es correcta incluso para quien no destaque por su altura.

El sillín está a 845 mm del suelo, y esto no es poco, pero como opción está disponible otro 25 mm más alto. Si estás por debajo del metro setenta, este asiento elevado podría no convenirte

En trazados virados, la pequeña Versys es una moto divertida.

El motor tiene nervio, y es bastante elástico teniendo en cuenta su cilindrada.

El cambio funciona bien, y el embrague asistido permite usarlo con sólo un dedo Además, elimina los rebotes traseros en caso de reducciones exageradas.

Es cierto que el motor llega a las 11.000 rpm y más ya en la zona roja, pero lógicamente, pide usar bastante el cambio para mantenerlo en su zona buena.

Sin embargo, tiene buenos reprises en marchas largas, recupera bien régimen, y hasta es capaz de rodar en directa a pocas vueltas sin cocear ni quejarse.

La respuesta al acelerador es excelente, así que su manejo es muy fácil.

En carretera la protección de la cúpula no regulable- es suficiente sobre todo si no superas el metro ochenta. Incluso puedes circular con pantalla abierta sin que el aire te seque los ojos

Las vibraciones son prácticamente inexistentes, y los estribos acaban con los restos puesto que están cubiertos de goma.

¿Para qué? ¿Para quién?

De acuerdo, es una moto mixta, que ante las de carretera pura, como su hermana Ninja 300, resulta más poliédrica y se siente a gusto en escenarios muy distintos.

Su postura erguida y confortable siempre será una baza ante una pequeña moto sport.

En este sentido, creo que la Versys puede gustar a jóvenes que no sean aficionados a la moto a nivel deportico.

También a gentes de media edad ¡no de la edad media!- que quieran una moto que corra lo bastante para ir al trabajo y recorrer la ciudad y también sea adecuada para escapadas de fin de semana hasta la sierra o la playa.

Y, por supuesto, que no quieran pagar mucho por unas prestaciones que no necesitará ni a nivel de llegar antes a ninguna parte, ni porque las carreteras estén hoy en día tan llenas de limitaciones y radares. ¿Para qué más si con menos ya basta?

En suma, esta Kawa es una moto muy adaptada para carnets A-2, pero también para seniors que deseen viajar a medias distancias incluso con compañía.

La Versys 300 es una moto ligera y manejable, que se mueve perfectamente entre el tráfico durante la semana, y es divertida para el week-end al que puede añadir escapadas por pistas fáciles.

La nueva Kawasaki Versys X-300 está disponinle en Candy Lime Green (el típico verde Kawasaki) e Metallic Graphite Gray, o sea, gris metalizado. El precio de partida es de 6.160 euros.

HIGHLIGHTS TÉCNICOS Kawasaki Versys X-300 M 2107

1. Motor bicilíndrico, 296 cc, 62 x 49 mm

2. Potencia: 40 CV a 11.000 rpm

3. Cambio de 6 relaciones

4. Embrague multidisco en aceite

5. Chasis tubular de acero, basculante doble brazo rectangular.

6. Suspensión delantera por horquilla convencional de 41 mm no regulable

7. Monoamortiguador no progresivo regulable en precarga

8. ABS de serie

9. Instrumentación por diplay digital

10. Alimentación por inyección, refrigeración por líquido

11. Par motor de 27 Nm a 9.000 rpm

12. Ruedas de 100/90 19 y 130/90 17

13. Peso sin gasolina 175 kilos

14. Disco delantero de 290 mm, pinza 2 pistones opuestos y trasero de 240 mm, pinza 2 pistones, ABS de serie.

Versys-X 300 Urban, Adventure

La Versys X-300 Urban se sirve con un baúl trasero de 30L, paramanos, caballete central y protecciones adhesivas en el tanque. La Adventure monta maletas fijas en lugar del top-case.

El precio de la versión base es de 6.160 euros.

La Urban, con un top case, paramanos, y caballete central está en 6.190 €. La Adventure probada aquí cuesta 6.673.-

Equipamiento y accesorios Versys-X 300

Protectores del chasis de acero.

Luces antiniebla de LED que se ponen en las barras protectoras.

Cubremanos.

Maletas laterales impermeables.

Salida de luz de 12V.

Caballete central.

Top case Givi de 30 litros de capacidad.

Asiento 25 mm más alto que el de serie.

Fotos de la Kawasaki Versys-X 300

Fotografías por: Sessantuno (Guillem Hernández) - Acción: Solid

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