Prueba KYMCO Xciting 400i: ¡Tu otro coche! 2012


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Me parece realmente afortunada la frase publicitaria de KYMCO: olvídate de ocupar dos plazas de garaje, compra un dos volúmenes cortito en lugar de un sedan con largo maletero… y acompaña en tu parking a tu coche con un KYMCO Xciting 400i: ¡me agradecerás este consejo toda tu vida!

Olvídate de embotellamientos. Deja de pagar peaje en tiempo libre… Véte al cine con tu pareja sin la pereza de esperar el transporte público o “sacar y meter”… el coche de los parkings de pago… Sí, es verdad que para moverte por ciudad un 125 te bastaría… pero este 400 es una verdadera alternativa para los conmuters que deban desplazarse a diario en radios interurbanos y permite además auténticas escapadas por carreteras rápidas.

Lo importante de esta KYMCO “400” frente a los scooter pequeños no es sólo que puedas leer en el contador puntas de 160 por hora, y con una magnífica estabilidad y aplomo general, sino que sus prestaciones puras, la aceleración y el reprís “en directa” de este moderno scooter te alejarán siempre de todo lo que lleve ruedas que te rodee… Seguridad, en suma.

Este scooter taiwanés sucede con todo tipo de ventajas al anterior Xciting 500, ya fuera de catálogo. Como aquel, es un monocilíndrico, pero muchísimo más moderno, ligero y compacto, tanto en planteamientos como en su realización práctica, y representa el enorme paso delante de la marca. Sí, este 400i parte dispuesto a presentar batalla sin ningún complejo a rivales tan poderosos como la nueva Yamaha Xmax 400, que probé hace pocas fechas. 

Poco puedo añadir a lo ya contado por Ivan Bolaño acerca de esta moto-scooter en su presentación dinámica, que puedes leer aquí mismo, así que aprovecharé para complementar estas certeras impresiones con mis impresiones personales… procedentes de alguien que ha probado todas y cada una de las motos que han aparecido en nuestro mercado en los últimos 25 años… pero apenas recién interesado en scooters y, por tanto, menos bragado en tomar referencias directas entre ellos en plan comparativo.

Yo iré directo al grano. Imagino que lo que te interesa es saber si te vale la pena comprar esta moto, y la respuesta es afirmativa: es lo suficientemente deportivo como para pasartelo bien con él –nada que ver con algunos aburridos y burgueses mega-scooters, que parecen pedir carnet de camión para negociar con ellos tus recorridos por su exagerado tamaño-, lo bastante dinámico para que te apetezca irte con él a tus recados… tomando de paso esa carretera con curvas donde llevarlo en “conducción divertida”… y un mundo de cómodo para tus quehaceres diarios.

En este sentido, el KYMCO tiene de lo bueno –unos acabados espectaculares, un cuadro de instrumentos cercano a lo ideal, con nivel de combustible e incluso indicador de carga de tu móvil, que podrás ir alimentando en la guantera…, una comodidad imperial…- y de lo malo. Empecemos por ello: el espacio disponible bajo el asiento –éste, relativamente estrecho y… por cierto, los diseñadores de Yamaha debieran ver lo fácil que es colocar un muelle y amortiguadores bajo el asiento del Xmax 400 para poder abrirlo con una sola mano para colocar los objetos en su interior… y hasta su luz que se enciende por célula fotoeléctrica- es apto sólo para un casco, y sólo en determinada posición, cuando muchos de sus rivales pueden alojar dos… Aquí, a tu integral puedes acompañarlo sólo con alguna chaqueta o mono de lluvia… 

Otro detalle que mejoraría es que la carcasa de los retrovisores es fija, lo que hace la estabilidad de la moto más sensible a los golpes recibidos por estos en marcha que si éstos fueran los clásicos “giratorios”… Sin embargo, repito, te sientas y te sientes tan a tus anchas, colocando o no los pies en la plataforma o reposados en el escudo, tiene un asiento tan confortable –algo alto, eso sí…- y tiene unas líneas tan elegantes, que basta acercarte a él para darte cuenta –volveremos sobre ello- de que su relación calidad precio es sorprendente. Para el pasajero están disponibles unas estriberas plegables y dos ergonómicas asas que aumentan su confort.

Este KYMCO es totalmente nuevo, y ha puesto su acento en la funcionalidad. Opta por faros halógenos y por LEDs en intermitentes, luces diurnas, -las famosas LCD- y pilotos, signo de calidad, y ello se combina con un diseño de los elementos luminosos ejemplar. Como decíamos, el cuadro de instrumentos, analógico y digital, está muy bien conseguido, aunque para los de mi edad, ya con “vista cansada”, algunas de las informaciones debieran tener un tamaño algo mayor… 

Pero pongámoslo de una vez en marcha. Su sonido mecánico y de escape es amortiguado hasta la exageración, y espero que este Xciting no cause entre sus usuarios la absurda manía de darle un toque “racing” cambiando su escape por un “acrapobitch” que lo único que hace es meter un ruido absurdo y darnos a todos mala fama… Si quieres una “moto rápida”, cómprate una: un scooter va a ser usado ante todo en ciudad, y aquí en mi opinión debe privar el civismo… y la inteligencia grupal motera para no perjudicarnos a nosotros mismos dándonos mala imagen… o mejor, ¡mal sonido!…

Una vez rodando, sorprende la suavidad extrema de marcha de este motor de alta potencia específica pero con eje de equilibrado. No hay resaltes ni tirones en la transmisión, y las vibraciones han desaparecido y-o no se transmiten al manillar o al asiento. En este sentido, olvídate de añoranzas hacia lo estrictamente “made in japan”, el paso adelante industrial dado por KYMCO lo coloca en la primera categoría.

En ciudad, aunque no sea un prodigio de ligereza, me parece algo más pesado que el Yamaha, el Xciting 400i, si bien no hace honor a su nombre –una combinación en inglés entre City, ciudad, y exciting –excitante-, puesto que es más dinámico que agresivo, acelera rotundamente. Gira mucho y bien, se desliza entre coches con facilidad, es más compacto -sobre todo en su trasera, que otros…- responde perfectamente al verde de los semáforos… y también al rojo, puesto que la frenada, con pinzas radiales de mayor efecto estético que en potencia pura de frenada, sólo te pedirá un esfuerzo “sufriciente” en las dos manetas que actúan sobre dos discos de 280 mm delantero y otro de 240 mm trasero para detenerlo con efectividad. No monta ABS… Pero sí freno de mano… y doble caballete, central y lateral.

Ya en la periferia, la delicadeza y exquisitez de marcha sigue siendo extrema: este scooter se desliza en autovía con buenas recuperaciones en marchas largas –sí, ya sé que equipa variador… era una licencia poética-… y una buena capacidad para acelerar desde cero y desde medio régimen, y también para mantener el ritmo en las subidas.

No es un scooter “deportivo” en el sentido de que no busca comerse las curvas como si le fuera la vida, pero me ha parecido bastante ágil en comparación a otros scooter de su clase y claramente con menores inercias dinámicas “bajo la sotana” y en el tren posterior que en el Xmax que recién he probado. Apoyado en un competente bastidor tubular de acero, su tren delantero es muy sólido, y apenas reproduce en la dirección las tensiones procedentes de los baches o las frenadas duras: su horquilla de doble tija da una excelente confianza…

Y sus excepcionales 36 CV a 7.500 rpm –¡nada menos que 5 más que los declarados por el Xmax!- inyectado y con cuatro válvulas por cilindro, y refrigerados por agua empujan de modo siempre disponible, pero siempre de modo controlado y con una elegancia mecánica suprema, pues no hay nada de vibraciones, huecos en la respuesta, o inflexiones en la curva de potencia…

En todo caso, volviendo a su relación calidad-precio comparado, el XCiting 400i me parece perfectamente posicionado para dar la batalla comercial a un acierto de mercado como la citada XMax. KYMCO, repito, ha dado un gran paso adelante en las intenciones comerciales, y como ocurre ya también con sus marcas compatriotas de coches, es capaz de resistir la comparación frente a otros productos con orígenes en principio más “nobles”: con sus 5.399 euros mas seguro gratuito el primer año, baja 400 euros el precio del Yamaha, y más todavía en comparación al Majesty de la misma marca… Y el Burgman de Suzuki está a 7.099 euros, con el Silver Wing 400 Honda a 7.789… de modo que sólo el MaxSym 400i a 4.999 euros le da batalla en la cartera…

Pero todo esto me parece accesorio. Volviendo a la entradilla, ¿vale la pena ocupar parte de tu garaje con un KYMCO Xciting 400i y olvidarse de un “segundo coche”?

¡Sí, y hasta del primero!…

HIGHLIGHTS TÉCNICOS

1. Motor monocilíndrico DOHC cuatro tiempos de 395 cc

2. Potencia: 36 CV a 7.500 rpm

3. Cambio por variador

4. Embrague automático

5. Chasis tubular de acero con motor basculante oscilante

6. Suspensión delantera por horquilla telescópica doble tija

7. Suspensión trasera por basculante con transmisión integrada y doble amortiguador

8. Precarga posterior regulable 5 posiciones

9. Instrumentación por doble reloj analógico, y diplay digital con ordenador

10. Alimentación por inyección, refrigeración por líquido

11. Peso de 211 kg lleno.

12. Ruedas de 120/70 15” y 150/70 14”

13. Depósito de 12,5 l de capacidad

14. 2 discos delanteros de 280 mm, pinza 2 pistones anclaje radial, y trasero de 240 mm, pinza 2 pistones

Fotos de la Kymco Xciting 400i de 2012

Fotografías por: Manu Lozano (www.manulozano.com)
 
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Comentarios (2)

  • ferra
    ferra 24-12-2013

    Que ganas de tenerla, ya falta menos para mi la moto ideal

  • jluisalonso
    jluisalonso 27-12-2013

    Supongo que por potencia y cubitaje se conduce con un A1 y no se podria con el B ¿Cierto?

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