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Prueba Royald Enfield Bullet TS500 Classic: Yo, yo… ¡y yo!6.590 € - 27,2 CV – 499 cc


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Yo. Yo no soy como los demás. Yo no tengo una moto como la de los demás. Yo, y sólo yo, tengo una Royal Enfield… ¡Ah!, y no es que mi moto sea una moto retro, diseñada ahora imitando a las antiguas. La Royal Enfield no es “como” las de antes. “Es” una moto de antes…

Ying, yang. No, Yes. Sí, No… Hace apenas unas horas, estaba probando para ti, y para Motofan.com, una moto eléctrica, la Zero DS (y que en breve podréis leer en esta web). Hace apenas una hora, estaba maravillado, confundido en mis principios, y por ello totalmente entregado a su causa. Decía que aquella moto era una puerta abierta al futuro. Que su sonido, el del silencio, indicaba el camino que inevitablemente recorrerán los vehículos de la próxima década.

Y decía que yo era un converso a su total quietud, a su ausencia total de vibraciones, y también a que por fin “dejáramos de fumar”…. Y que estaba rendido y de rodillas ante sus excelentes prestaciones en aceleración. Ya puestos, extremaba mi entusiasta opinión acerca de la conveniencia de dejar de quemar combustibles fósiles de una vez.

Pero esto fue hace unas horas. Justo he cambiado aquella Zero -cero emisiones, cero ruido-, por una moto que es todo lo contrario. Una moto que, además, no es una neo-retro de imitación, sino un auténtico regreso al pasado. (Explicaré esto inmediatamente, y por ello te invito a no abandonar este texto…).

Como te decía, justo la he cambiado por una moto cuyo motor no se para en los semáforos, sino que sigue meciéndote en cada stop en un agradable y amoroso “chuca-chuca-chuca” que, en particular, me recuerda a la máquina de coser de mi buena madre, modista: una Singer negra y dorada diseñada -y fabricada- también en Inglaterra a mediados del siglo pasado. 

Esta Royal Enfield Bullet vibra tanto en marcha, he de confesarlo, que pese a que de lejos sigo viendo muy bien –de cerca, es otra historia…- los carteles y letreros de las tiendas que intento leer en los stop parecen haberse desvanecido por culpa de su tembleque. Sí, lo repito, la Royal Enfield es todo lo contrario a la Zero eléctrica. En vez de acelerar simplemente dando “gas” y ya está, te pide que aprietes el embrague y –¡clonc!- celebres de nuevo la eterna ceremonia del soltar la maneta, dar gas, apretar de nuevo, pulsar con el pie, e ir metiendo y sacando… marchas… 

Esta Royal es… una moto de antes. El motor es un monocilíndrico de aire y carrera larga de 500 cc (84 x 90 mm) y tiene una compresión menor (7,5 a 1) que la que podrá haber jamás en los pantalones de Elton John viendo “los vigilantes de la playa”. De este modo, no pasa de 27,2 CV a 5.250 rpm, y su velocidad punta es de apenas 130 km/h… ¡siempre que la tires desde un octavo piso! Su aceleración es aproximativa, y cualquier scooter de 125 le sacará vuelta saliendo de un semáforo. Lo suyo es pasear tranquilamente y celebrar a su manillar velocidades sosegadas disfrutando sus prestaciones en placeres terrenales más que en datos y números espaciales.

Como se trata del motor más percherón que puedas imaginar, al abrir el acelerador notas cómo su curva de potencia crece lenta y progresivamente. Aunque no tiene bajos sino sótanos, y aunque al ser tan carrera larga es bastante elástico, siempre necesita un poco de gas y un mínimo de vueltas para empezar a empujar. La moto tiene un motor feliz, al que no le importa traquetear como una segadora con motor Briggs Stratton y cloquear como una llueca en los cruces cortos de la ciudad vieja de Barcelona, el Call, el barri de Ribera, el Born donde sacamos las fotos… 

Esta Royal Enfield es… todo lo contrario a la ausencia ¡de todo! que significa conducir la “Zero absoluto”. En aquella eléctrica, al circular, no ocurre nada. En esta Enfield, sin embargo, pasa de todo, y podrás sentir y disfrutar a sentidos llenos cada uno de sus defectos.

Como dice la frase, líbreme dios de que mi amada pierda todos sus vicios, porque ello acabará también con sus mejores virtudes… Precisamente por ello, estoy de nuevo ¡profundamente enamorado! Hoy, de una moto bellísima en su estilo clásico -salta a la vista-, pero llena de puntos mejorables… Esta Bullet es lenta de cojones, y menos potente que el bufido de un sifón. Pero precisamente por ello, es ¡encantadora!

Sí. “Me gustan todas”, lo reconozco… Pero más allá de mi natural enamoradizo, vamos a intentar explicar ahora porqué -ya que las magníficas fotos de Manu explican mejor su hermosura que todos mis textos presentes y futuros-, esta Royal Enfield TS 500 Classic me parece tan atractiva. Fíjate, por ejemplo, en su depósito “Drop Dead Gorgeous” en forma de gota o en su visera de faro “Tiger Eye”… Y cuenta con que, cuando la uses, los transeúntes no girarán la cabeza para verla porque quieran, sino porque no podrán evitarlo.

Vamos primero a contar -por fin- porqué no es una imitación. Cuenta la historia que Enfield, antigua fabricante de armas, era una de las marcas de motos británicas –inglesas, en realidad- más populares “de antes de la guerra”. Aclaremos que se trata de la Segunda Guerra Mundial de 1939-1945. Tras muchas historias que no vamos a explicar aquí, el final de la contienda procuró la muerte del Imperio Inglés a nivel industrial, ya que fue sustituido por el predominio comercial estadounidense…

A nivel de la industria de las motos, la gran batalla entre las marcas italianas –MV, Guzzi, Aermacchi, Mondial…- e inglesas –BSA, Triumph, Vincent… y Enfield- agonizó por su inmovilismo y falleció de muerte natural. Las marcas que usaban tornillos que se medían en pulgadas, y cuyos pasos de rosca se llamaban withworth y demás, murieron por falta de innovación técnica. Se las cargaron unas motos de ojos rasgados mucho más modernas, y que ya no marcaban el territorio en los garajes ni las botas de sus conductores con indeseables goterones de aceite…

Las motos japonesas eran más modernas, más rápidas, más baratas… ¡y jamás se rompían! El “jefe” Dennis Noyes asegura que el Sr. Lucas, fabricante de los encendidos de platinos bajo su propio nombre, estaba en realidad a sueldo de los japoneses para acabar para siempre, a base de trampas y averías, con la reputación de las motos –y la industria- británicas.

Lo cierto es que antes de la guerra era imposible salir a la carretera con una moto… sin acarrear una pesada alforja llena de recambios y herramientas. Entre ellas, un buen martillo. El dominio inglés de la moto desapareció. Pero aunque Ghandi y la desobediencia civil independizaron a India del Imperio, los lazos comerciales con la metrópoli se mantuvieron en aquellas antiguas colonias…

Efectivamente, las Bullet empezaron a ser montadas bajo licencia en 1952, y al final, en 1957, toda la fábrica de motos fue vendida y transportada a Madrás. Y, allí, se siguieron fabricando, intactas y tal cual durante décadas, ajenas a todo cambio en innovación. Como la casa madre fue cerrada definitivamente en 1970, algunas Royal Enfield hindús seguían llegando en cuentagotas a Europa para que algunos fanáticos siguieran padeciendo con ellas todo tipo de infidelidades mecánicas.

Pero al final, India dejó el subdesarrollo industrial, se subió al carro de la modernidad, y ahora tiene un mercado de ¡14 millones de motos al año! Y unas marcas tan potentes como para asociarse a KTM –Bajaj- o BMWRoyal Enfield decidió modernizarse también, y encargó un profundo retoque de su calidad de fabricación, sobre todo del motor. Recientemente se sustituyó toda la maquinaria-herramienta. Las tolerancias entre piezas dejaron de ser aproximativas. La calidad de los aceros y los tratamientos metálicos abandonaron el “más o menos”… 

Y en las versiones para la exportación se cambiaron los viejos carburadores Amal por un flamante sistema de inyección Keihin Electronic Fuel Injection que cumple las normas europeas de emisiones, y hasta se montan dos bujías por cilindro… Para rizar el rizo, en lo ciclístico, las Enfield equipan ahora un buen freno de disco de 280 mm con pinza Nissin de dos pistones en lugar del antiguo freno de tambor simple leva “modelo correos” en los que la frenada ¡siempre llegaba tarde… y mal!

El resultado es que la Royal Enfield Bullet (“Hecha como un arma, corre como una bala”) es el modelo más antiguo aún en producción del mundo. Pero basta darle un vistazo, y recorrer con ella unos metros a sus mandos, para reconocer que si bien es una moto antigua, ya no es una antigualla decrépita.

Fui uno de los “afortunados” que probó una Bullet de hace una decena de años, aún con cambio a la derecha, piñas de mandos octogenarios, un débil freno a tambor, carburador con cebador… e inevitables marcas negras en la plaza de parking. Aquella moto estaba bien para dar un paseo ocasional, pero no para invertir en ella como moto fiable de diario. Además, su falta de frenada y su respuesta al gas lenta la convertía incluso en insegura.

Puedo decir ahora que la he estado usando bastantes días y no sólo no me ha dado ningún problema, ni siquiera ha manchado el impoluto sitio donde suelo dejar mi irrompible Dominator del 88, sino que me ha ido cautivando más y más a medida que la iba usando. Su consumo no pasa de los 4 litros, con apenas 3,5 litros extremando la conducción eficiente. Y, como en los Rolls-Royce, no te importará que en la ficha técnica, apartado prestaciones y potencia, ponga simplemente “suficiente”. Por cierto, este modelo, en particular, es monoplaza, pero podrás compartir con tu acompañante otros modelos de la misma gama…

En mi opinión, esta Royal Enfield “moderna” no es, como era antes de su repaso técnico, un simple capricho. Olvídate aquí de cualquier comparación con la Zero de 16.000 euros. (Sí, es cierto que “me gustan todas”, pero las hay que… “no puedo pagarlas”… jajaja…) El precio de esta Classic es de 6.590 euros, poco más que una japonesa “como la de todo el mundo”…

Otras motos quizás serán más modernas, rápidas, y hasta prácticas.

Pero pocas te permitirán afirmar tu “yo” como esta Bullet Classic, porque esta moto es igual que tú, es ¡como ninguna otra!

HIGHLIGHTS TÉCNICOS

1. Motor monocilíndrico de 499 cc, 84 x 90 mm

2. Potencia: 27,2 CV a 5.250 rpm

3. Cambio de 5 relaciones

4. Embrague multidisco en aceite

5. Chasis tubular de acero

6. Suspensión delantera telescópica de 35 mm

7. Suspensión trasera por doble amortiguador con muelle

8. Basculante posterior doble brazo de acero

9. Instrumentación analógica

10. Alimentación por inyección, refrigeración por aire.

11. Depósito de 13,5 litros

12. Ruedas de 90/90 18” y 110/80 18”

13. Peso con gasolina 189 kilos

14. Disco delantero de 280mm, pinza de 2 pistones paralelo, y trasero de tambor de 153 mm.

Fotografías de Manu Lozano

 
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Comentarios (8)

  • Guille1210
    Guille1210 20-07-2013

    Yo tengo una Royal Enfield fabricada en 2009 con el motor del modelo anterior, las 125 no te adelantan en semáforos, eso es falso por experiencia, y esa moto de pruebas me extraña que no alcancase los 140km/h de marcador ya que la mía no tiene el escape sin catalizador y esa si, y la mía alcanza los 150 con muchos problemas de estabilidad a partir de los 135. Todo ésto por supuesto de marcador. En cuanto al monoplaza, precisamente existe un asiento biplaza para ése mismo modelo sin necesidad de irte a la electra, aunque a mi me gusta mas ésta segunda por el sinfín de posibilidades de preparación que tiene. Una cosa si es estrictamente cierta, es una moto con muchos defectos que se disfrutan muchísimo: me explico. viajar con ella es agotador por las vibraciones, mismo motivo por el que vives con la llave inglesa en la mano apretando tuercas que van creando holguras, pero tiene algo, tiene alma, tiene una personalidad propia absolutamente ajena a quien la conduce y que en ocasiones la impone sobre el conductor.

  • TONIPOVIK
    TONIPOVIK 24-07-2013

    Cuantoooo? 6.590€!!! Jajajajajaja. Ni loco y fabricada en la India. A quien quieren engañar, su precio debería ser 3.999€ Max. Espero que al importador le gusten las patatas como acompañante ........

  • remoardo
    remoardo 24-07-2013

    mondie...el tubo de escape parece sacado de una vespino preparado por JJ cobas...mortal...hay detalles pa matarse, de jupi, ese reloj sobra...y la injeccion es caso a parte, por mucha normativa que obligue a eso...mi opinion, es que si quieres un clasico,, compres un clasico y lo restaures.

  • guille1210
    guille1210 29-07-2013

    si te parece subida de precio las tienes desde 5.000 € el modelo mas básico, igual que cualquier japonesa vaya, pero con bastante mas de muchas cosas, la mía en 30.000km ha pasado por el taller a hacer las revisiones y punto, un amigo mio se compró por las mismas fechas una japonesa cuyo nombre no desprestigiaré y simplemente digamos que no ha tenido la misma suerte. Si es cierto que se echa de menos la carburación, pero conseguir una buena restauración de una clásica no es tan sencillo, no es restaura y punto, son muchas horas, mucho dinero y muchos dolores de cabeza hasta que has conseguido corregir cada holgura creada por el óxido y los años, es una buena opción para que la gente joven pruebe un concepto de moto que no consiste en matarse en cualquier cuneta. por cierto la inyección de ésta moto es para escucharla, aunque se nota en el acelerador, engaña al oído.

  • Tiffany
    Tiffany 30-08-2013

    well can I just say I'm aching like a btraasd this morning. Whouda'thunk wrestling a Bullet around would be such hard work?But it was also awesome! Starting to dream up plans of turning the Enfield into a tracker... plenty of weight to be lost, move the rear brake to the right hand lever... hmmmthis was your plan all along wasn't it Gary!?

  • Novita
    Novita 01-09-2013

    There was a period in the late '70s/early '80s (someone pralboby knows this better than I do) when the US only allowed 85mph speedometers. Part of our outrageous fear of speed thing. You still see Porsche 911 Turbos from the period with that 85mph max. They just left all the other numbers off, so the needle still swings around to 160 or so.

  • motal
    motal 28-10-2013

    el otro dia, vi una en la plaza de santo domingo en madrid, y si, la moto es preciosa solo que los acabados y la calidad dejan mucho que desear. sinceramente creo que esta moto esta en tierra de nadie. por ese precio te compras una japonesa, barata pero fiable al 100%100. y por poco mas una bonneville si prefieres la estetica retro y la triumph ademas de bonita, le pasa por encima en cualquier aspecto.

  • motal
    motal 28-10-2013

    la moto es preciosa, pero creo que juega en tierra de nadie. por ese precio te compras una japonesa y por un poco mas tienes la bonneville, que es fiable y esta bien echa. los acabados dejan mucho que desear en una moto por ese precio. deberia ser mas cara, y mejorar la calidad, al igual que hacen los fabricantes europeos frente a los japoneses.

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