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Prueba Suzuki Burgman 125 ABSBurgués y con ABS


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Tras los cambios estéticos celebrados por la versión 2014, la Burgman 125 recibe un ABS optativo que lo hace todavía mas funcional... y seguro.

Pese a ser un auténtico superventas, de hecho ha sido el scooter -¡y la moto!- más vendida en nuestros mercados en el pasado 2013, la saga Burgman “pequeña”, la de las 125-200, se ha ido renovando desde su aparición en 2002. Ahora, lamentablemente, no está ya fabricado en Gijón sino en Tailandia, pero sus grandes bazas comerciales siguen intactas: una gran calidad de fabricación, una excelente relación entre comodidad-facilidad de uso y agilidad, y una capacidad de carga excepcional.

Todo o casi todo lo que escribamos aquí sobre la 125 puede extrapolarse a la versión 200, salvo claro la diferencia de prestaciones. Y la gran novedad de esta versión con ABS opcional probada hoy en Motofan, es, claro, la presencia del sistema antibloqueo de frenos.

En él desaparece la anterior “frenada combinada”. Ahora cada una de las manetas actúa únicamente en el freno correspondiente. La acción del ABS es la esperada: sin disminuir la potencia absoluta de detención obtenida de los discos -delantero de 220 mm con pinza de dos pistones paralelos y un trasero del mismo diámetro con pinza de simple pistón-, el ABS evita el ulterior bloqueo con la única contrapartida de los lógicos “saltitos” en el agarre al límite de la frenada, que apenas quedan traducidos en algunos clásicos –pero muy ligeros- cambios de presión en la maneta. 

Pero quedémonos tranquilos. En condiciones normales, o sea, en las frenadas habituales realizadas tanto entre el tráfico como en las “apuradas” en carretera o ante una curva inopinada, aclaremos que el ABS “no entrará”, y sólo lo hará si aprietas a lo bruto, casi provocándolo, o si te sorprende imprevistamente un reguero de agua o una zona de gravilla deslizante... Efectivamente: el ABS de esta Suzuki funciona, ni más ni menos de acuerdo a lo que puedas desear, es decir, sin tacha ni sorpresa alguna, y la Burgman se detendrá en todos los casos de manera siempre muy eficaz.

En mi opinión, añadir la opción del ABS, que supone que el precio del Suzuki Burgman 125 se incremente desde 3.899 euros a 4.299 euros, es una buena elección... (Actualmente, la marca ofrece hasta el 30 de septiembre una atractiva promoción: 3.399,00 € la versión normal, y 3.799,00 € con ABS). 

Por otro lado, fuera del ABS, hay que saludar como se merece que tanto esta 125 cc como la versión hermana 200 –que también admite el ABS opcional probado aquí-, se hayan renovado. Sus líneas se han modernizado sin jamás perder el aire de distinción burguesa a la que atiende su nombre de “Burgman” y que lo aleja para muchos afortunadamente de cualquier licencia estilística o de carácter de estilo sport. 

Lo primero ante ti, un cuadro de instrumentos distinto, muy “cochero”, pero ahora más bonito y como siempre muy completo. Puedes leer en él desde un reloj horario al nivel de combustible, la temperatura “del agua”, los distintos testigos de luces... y, claro, cuentarrevoluciones, velocímetro y cuentakilómetros... La llave de contacto, muy a mano, abre el gran hueco bajo el asiento, pero la trampilla del tapón de gasolina –con la misma llave, claro- se abre aparte tras un simple clic. Ahora hay también un pulsador de warning.

El Burgman equipa en esta nueva versión una pantalla más alta, -que comparte con la anterior versión Executive que desaparece ahora-, y que a pesar de ser bastante estrecha mejora mucho la protección ante las inclemencias meteorológicas. También monta un asiento más mullido, que elimina el resalte de apoyo posterior y lumbar anteriormente dispuesto tras el conductor.

A sólo 735 mm de altura, su amplio mullido se inicia en un diseño muy estrecho en la zona que soporta al conductor, para ensancharse hacia atrás buscando producir bajo él el enorme hueco que caracteriza al 125-200. Su reducida altura al suelo es responsable de que este Burgman sea asequible a que todas las tallas lleguen a apoyar ambas plantas de los pies al suelo sin problemas, lo que garantiza a este 125 una gran asequibilidad y una buena confianza y seguridad en uso urbano...

En principio, la primera variación notable desde el manillar será que la posición de conducción es distinta frente al anterior Burgman: ahora parece que vas más alto y menos aposentado hacia atrás, lo que a mi entender favorece la sensación del control de su conducción, y también su confort en terrenos dudosos.

Su capacidad de carga sigue siendo extraordinaria, en sentido literal, es decir, está “fuera de lo ordinario” incluso entre los mejores scooters 125 de su clase: bajo el asiento, que bascula con amortiguador, caben ¡dos cascos integrales! y hasta un antirrobo y-o un mono de lluvia... O la compra semanal completa. Además, aunque no está tapizado, tiene luz interior. Cabe añadir las dos guanteras frontales a mano, una pequeñita a la derecha, y una mayor con cerradura tras el escudo, con una toma de corriente 12 V en su interior.

Es verdad que este scooter no tiene plataforma central plana, pero si dos anchos reposapiés laterales muy capaces y cómodos. A su vera, muy accesible, la pata de cabra... Cuenta también con caballete central.

A nivel estético destaca la nueva cara, cuyo frontal está más inspirado aún en el de los Burgman 400-650. Es cierto que esta 125-200 pesa 141 kilos –161 kg llena-, mucho menos que los grandes hermanos burgueses de la familia, pero ciertamente más que algunos otros ligeros scooters de la misma cilindrada, de modo que su carácter está aposentado, ante todo, en un confort de marcha excepcional... no exento de prestaciones.

Su excelente motor, un monocilíndrico cuatro válvulas de agua y dotado de inyección electrónica, tiene una respuesta simplemente sorprendente para quien piense que “con una 125 cc me quedaré corto para entrar y salir de la ciudad”.

Si eres un “conmuter” que viva en el extrarradio, como un servidor que lo hace a 18 km del centro de Barcelona, olvida esta prevención: su velocidad “crucero” superior a los 100 por hora –con un máximo de 110 km/h- es suficiente como para superar a voluntad la media de los vehículos que te rodearán... y su aceleración tanto a la salida de los semáforos –aún con cierta y lógica falta de explosividad inicial frente a otros scooters de mayor cubicaje- te colocará con toda seguridad al abrigo del resto del tráfico.

En carretera virada, por supuesto, su ritmo dependerá más de las manos del conductor que del tamaño de su motor. En este sentido, la estabilidad general es estupenda, con un buen compromiso entre suspensiones –con doble amortiguador atrás, con reglaje de precarga de muelle- y frenada, con excelente homogeneidad entre agilidad en curvas y aplomo a alta velocidad. Las ruedas de 13” delante, en sólo 110/90, y de 12” atrás, en 130/70, no frenan la moto en viraje y le dan el suficiente agarre, aparte de la esperada y rápida caída en inclinación de los “rueda pequeña”...

Como es norma en los Burgman, suma, claro, una suavidad absoluta y una carencia casi total de vibraciones, y una suavidad de marcha determinante en cuanto al placer de usarlo a diario en toda condición...

El consumo –el instantáneo es leído en el tablier- fue en mi prueba de alrededor de 3,7 l/100 km... pero reconozco que probablemente un conductor más tranquilo, que preste más atención al testigo verde que se ilumina en el tablier cuando tu conducción es “eficiente” o ECO, -o sea, cuando estás básicamente circulando a punta de gas-, podrá reducirlo bastante, hasta poco más de los tres litros a los cien. Este scooter es un mechero que te permitirá por poco dinero olvidarte de autobuses, trenes, metros y, sobre todo, atascos...

El Burgman, ahora con ABS opcional, seguirá siendo un superventas por su condición de GT por excelencia, y se mantendrá aún con más argumentos como un verdadero icono de la categoría. Con esta Burgman 125 ABS no te importará ser considerado un... “burgués”.

HIGHLIGHTS TÉCNICOS

1. Motor monocilíndrico cuatro tiempos de 125 cc

2. Potencia: 12 CV

3. Cambio por variador

4. Embrague automático

5. Chasis tubular de acero con motor portante

6. Suspensión delantera por horquilla telescópica

7. Suspensión trasera por basculante con transmisión integrada y doble amortiguador

8. Precarga posterior regulable

9. Instrumentación por diplay digital

10. Alimentación por inyección, refrigeración por líquido

11. Altura asiento de 735 mm.

12. Ruedas de 110/90 13” y 130/70 12”

13. Depósito de 10,5 l de capacidad

14. Disco delantero de 220 mm, pinza 2 pistones, y trasero de 220 mm, pinza simple pistón. ABS opcional.

 

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