Prueba Victory Octane: American Muscle Bike


Vota

0 0

Victory lo tiene claro: te pueden gustar las motos al estilo “USA” y también las motos bien hechas al mismo tiempo. La Victory Octane 1200 es la prueba...

Original y cópia conforme, una clásica manera de hacer las cosas... Apliquemos esto a las motos norteamericanas, -y no me andes con subterfugios-, sabes perfectamente a qué marca me refiero. Aquellas motos tienen una enorme personalidad procedente, en muchos aspectos, de sus..., ¡defectos!

Yo soy probador de motos, me pagan aquí en www.motofan.com para esto. Tratando a una de aquellas motos como simple vehículo, al igual que ocurriría con (pongo dos ejemplos) un Cadillac limousina, o un Hummer, podrías usar mutitud de calificativos que rimarían con ir mal: peso elevado a base de usar kilos y kilos de hierro puro, vibraciones de todos los calibres, estabilidad a nivel absoluto digamos discreta, frenada poco potente, suspensiones de funcionalidad inespecífica...

Algunos dirán que sus técnicos comerciales, apoyados entre el público europeo amante desde siempre de estilos de motos muy distintas, ya sabes- por vendedores de la filosofía USA del estilo de Elvis Presley o Ronald McDonald, por citar sólo algunos factores de la entrada aquí de los gustos norteamericanos, han conseguido el milagro de la alquimia que buscaron los druidas desde el fondo de los tiempos: convertir el acero (al cromo...) en..., ¡oro!, es decir, en ventas.

Principios...

Soy marxista (de Groucho, en este caso): y como él decía, estos son mis principios: si no te gustan, ¡tengo otros! Soy un probador de motos que juzga las motos, predominantemente, por su eficacia como vehículos, no por la filosofía que pretenden vender sus departamentos de marketing.

Mis principios, pues, me llevan a proclamar, como decía antes, que aquellas custom son motos que no van demasiado bien. Sin embargo, como he dicho, tengo también otros principios: del mismo modo proclamo que esas motos USA tienen un encanto cierto, -o un cierto encanto, como quieras- precisamente por, ejem, lo mal que van: aquellos motores tranquilos y percherones de varillas y balancines diseñado en 1803, de aire, y que vibran como un tractor Massey-Fegusson, tienen en cambio un ralentí potato-potato, y un traqueteo en parado y paseando a muy poca velocidad, y un rodar sosegado a ritmos limitados a 55 km/h, que entiendo enamoren.

Copia conforme

Las primeras, ejem, imitaciones de aquellas motos fueron japonesas. Shadows, Vulcans, Intruders, y Viragos imitaron su estilo de carácter algo abúlico, prestaciones discretas, etc... Intentando eliminar aquellos defectos, convirtieron sus afanes en precisamente en esto, en ¡sus mayores defectos!: las primeras custom orientales ya no vibraban, ni tenían un cambio modelo correos lento e impreciso-, y hasta más o menos frenaban. Pero para los amantes del cromo, aquellas copias eran eso, simples copias, sin el atractivo de lo original... Ni siquiera tenían su bandera.

Hubo excepciones, claro, en cuanto a motor: la V-Max, por ejemplo, inauguró el estilo muscle bike, unas motos que buscaban romper los semáforos por la mitad gracias a unas aceleraciones brutales.

Dennis Noyes contó la historia de que los importadores norteamericanos contrataban a especialistas como un tal PeeWee Gleason- para que consiguieran las mejores cifras en las 400 yardas con sus motos para usar éstas como argumento publicitarios.

Mientras, en Europa, los periodistas nos partíamos el cuello intentando alcanzar mayores velocidades máximas que la competencia... Se publicaban artículos como ganamos al AVE entre Madrid y Sevilla, o Batimos el record: 312,81 km/h ante las células sobre la Suzuki Hayabusa. Sé de que hablo: el recordman que logró esta velocidad punta certificada en el anillo de alta velocidad de IDIADA fui... yo.

Mundos distintos.

Afortunadamente, -y gracias por tu paciencia por haber llegado hasta aquí-, entre una americana lenta, y una japonesa aburrida, Victory ha creado una alternativa válida: la Octane es una custom muy bien hecha, de hecho, sería fácil decir que es una custom americana..., pero ¡que va bien! pero, además, le ha dado el dinamismo necesario para que sea una moto divertida de conducir...

Para ello, claro, no ha bastado con cambiar vibraciones por suavidad, ni malas suspensiones por buenas, ni conseguir que la moto frene...

Lo que ofrece además la Octane, en mi opinión, es carácter.

Para ello Victory, perteneciente vía Polaris al gran grupo Bombardier, ha partido de una página en blanco: un excelente motor, moderno y de funcionamiento impecable, un chasis idem, de aleación ligera fundida, unas suspensiones y frenos correctos... y no ha perdido el tiempo en cromar todas y cada una de las piezas ni en colocarle infinidad de accesorios innecesarios. Así, ha conseguido una Modern American Musclebike...

¡Motor!

Cito textualmente su dossier de prensa: Basado en el prototipo de competición Project 156 que compitió en la subida Pikes Peak International Hill, el V-twin de 1200cc de la Octane usa culatas de 4 válvulas, doble árbol de levas en cabeza y refrigeración líquida para desarrollar 104 CV y 103 Nm de par "tritura-neumáticos".

Por si fuera poco, se añade con su desarrollo de cambio para una rápida aceleración, la Octane puede recorrer los 400 metros en 12 segundos y acelerar de 0-60 mph (0-96 km/h) en menos de cuatro segundos...

Bastan unos metros y tres aceleraciones mal contadas para entender que tampoco estamos ante una moto ultrarrápida. Al fin y al cabo, son poco más de 100 CV, (104 CV de potencia máxima a 8.000 rpm) para 243 kilos. Es verdad que es la primera Victory con propulsor de refrigeración líquida, pero sus 1.200 cc tampoco son exagerados si los comparas con una Yamaha V-Max o una Ducati XDiavel. Pero la línea roja en el display digital llega a 8.300 vueltas, lo que indica que se halla a gusto girando rápido.

En todo caso, la moto se dispara hacia delante con un empuje que la separará de sus tradicionalesd competidoras americanas, y que su ligero y rígido bastidor de fundición de aluminio transmite perfectamente al asfalto.

El diseño de la estructura del bastidor es similar a la de la Indian Scout (la marca pertenece igualmente a Polaris, y ambos modelos comparten ciertos componentes), y se basa en grandes piezas de fundición de aluminio, con la delantera y trasera anclados directamente en el motor ,y dos largueros igualmente de aluminio que discurren bajo el depósito de combustible. Precisamente, la frontal proporciona una jaula en la que se coloca el radiador.

La combinación entre un cdg muy bajo, un sillín monoplaza, situado a solo 25,9 pulgadas (658 mm), en una moto bastante larga -62,1 pulgadas (1.577 mm)- y con una geometría abierta a 32 grados de ángulo de dirección, hacen que la moto derrape fácil a base de gas, pero también controladamente, sin tendencia alguna a levantar el tren delantero en primeras marchas, y con una motricidad bien controlada por la suspensión trasera, con dos amortiguadores a muelle tradicionales de recorrido corto, sólo 76 mm.

Agilidad

La Octane, como moto low and long, no es una moto especialmente ágil: ni cambia de inclinación longitudinalmente de manera inmediata, ni gira bien en corto.

Las llantas son de aleación, de 18 delante y 17 detrás, y si el neumático delantero es un rollizo 130 / 70-18, el trasero es un relativamente deportivo 160 / 70-17. Se trata de unos Kenda Cruiser marcados con la propia marca Victory, de agarre suficiente tanto en curva de apoyo como en aceleración dura a la salida de los ángulos cerrados.

La horquilla delantera es de 41 mm, y ¡funciona! incluso cuando debe soportar la accion del simple disco delantero, -de 298 mm como el trasero-, con pinza de 2 pistones y ABS de serie. El depósito es bastante exiguo, con solo 11,7 litros, de modo que su autonomía no será exagerada. El manillar se sitúa bastante retrasado, y los estribos bastante adelantados, pero la posición de pilotaje es confortable al tiempo que invita a ir rápido. Para ello, equipa de serie el carenado bullet que elimina ligeramente el aire a alta velocidad.

Cromo mate

En lugar de cromar todo lo cromable, tanto el chasis como la carrocería, como el propio motor han sido oscurecidos a monocolor Gris Super Steel Mate.

Así, la Octane es una moto que combina la agresividad con el buen hacer a nivel deportivo: procede del proyecto Roland Sands156 con el 1.197 cc que participó ya en Pikes Peak pilotada por el periodista norteamericano Don Canet. Además, aunque roza bastante rápidamente el asfalto en curva, su capacidad de inclinarse no limita exageradamente su ritmo en carreteras viradas.

Y es que lo cortés no quita lo pizarro: el V2 de la Octane tiene un funcionamiento muy agradable, no vibra en absoluto más que para que sepas que está presente, y que tira con facilidad en la gama de media y de baja velocidad. Dejándola en el sexta marcha, puedes dejar caer la moto al ralentí para que siga rodando sin gas hasta 1.250 rpm, abrir después el acelerador, y el Victory (bien asistido por la ECU del acelerador controlado-by-wire) tirará suavemente hasta la velocidad de crucero en autopista.

La transmisión, a base de una correa de neopreno, es igualmente algodonada, y la moto evita además el sonoro clonk típico de meter primera en las Victory de mayor cilindrada, y hasta cambia suave y rápido salvo a la hora de buscar el punto muerto en parado desde primera.

Para terminar, la instrumentación es simple y útil: un único reloj clásico, con velocímetro analógico, que incluye una pantalla LCD que puede mostrar alternativamente ya sea una lectura numérica de las rpm o múltiples parcializadores de kilometraje.

En resumen, con la Octane, Victory Motorcycles juega en otra liga muy interesante, y demuestra, a 12.950 euros, que es compatible renovar el genuino estilo norteamericano mediante una muscle bike, rápida y..., ¡bien hecha

HIGHLIGHTS TÉCNICOS Victory Octane

1. Motor bicilíndrico en V a 60 de 1.197 cc, 101 / 73.6 mm

2. Potencia: 104 CV a 8.000 rpm

3. Cambio de 6 relaciones

4. Embrague multidisco en aceite

5. Chasis de fundición de aluminio

6. Suspensión delantera por horquilla de 41 mm / 120 mm

7. Suspensión trasera por doble amortiguador / 76 mm

8. Basculante posterior doble brazo de acero

9. Instrumentación analógica más diplay digital

10. Alimentación por inyección, refrigeración por líquido

11. Transmisión por correa dentada de neopreno

12. Ruedas de 130/70 18 y 160/70 17

13. Peso sin gasolina 243 kilos

14. Disco delantero de 298 mm, pinza 2 pistones, y trasero de 298 mm, pinza 2 pistones, ABS de serie.

Fotos de la Victory Octane

Fotografías por: Sessantuno (Guillem Hernández) - Acción: Solid

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"