Prueba Yamaha SCR950 2017: ¡Vámonos de picnic!


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Sobre la base de su VTwin 950, Yamaha ha preparado una interpretación Street Scrambler que prefiere el asfalto pero no rehuye de alguna excursión por el campo

Por no llamarle Scrambler, como Ducati, Triumph o BMW, Yamaha ha preferido quedarse con tres consonantes y bautizar a su nuevo modelo como SCR950, la última integrante en sumarse a la extensa familia Sport Heritage de la casa de los diapasones y que viene a cumplir la precisa misión de integrarse en un segmento, el de las neo-retro de inspiración Scrambler, que no puede estar más de moda (las roadster clásicas de más de 900cc crecieron en España durante 2016 un 125%). Lo cierto es que son estéticas que, en la actualidad, llaman la atención a su paso por sus neumáticos de surcos más profundos estilo endurero, asiento y escape elevado, manillar ancho y horquilla con fuelles, entre otros detalles de herencia off-road. Rememoran aquellas motos naked/trail de mediados del siglo pasado que se fueron extendiendo desde Gran Bretaña al resto del mundo y que transmitían rebeldía, libertad y robustez.

En la mayoría de las reinterpretaciones que se han elaborado en los últimos años, las capacidades off-road en realidad quedan en un segundo plano, rindiéndose principalmente al diseño, convirtiéndose en complementos ligados a un estilo de vida urbano, más que a un uso campero. Esta tendencia alcanza su máxima expresión en la nueva Yamaha SCR950, un modelo que, a diferencia de sus rivales, nace de la base de una auténtica bobber, la XV950 Bolt.

La casa de Iwata ha usado 'maquillaje' Scrambler para meterla en el papel, para dotarle de cualidades que le permitan buscar nuevos caminos. Sin embargo, tras haberla probado durante una jornada entera en su presentación internacional llevada a cabo a finales del marzo en la isla italiana de Cerdeña, por todo tipo de carreteras y pistas de tierra, podemos decir que la nueva versión sigue manteniendo su vocación asfáltica, gracias al equilibrado comportamiento de su mecánica y suspensiones, y esos ajustes en su postura de conducción y neumáticos tan sólo podrían permitir, eventualmente, alguna excursión pastoril.

La nueva SCR950 vuelve a ser un ejemplo del esforzado trabajo de Yamaha a la hora de combinar el estilo vintage con la tecnología actual, en la misma línea de lo que viene elaborando hace años bajo el paraguas de su filosofía Faster Sons (donde también se engloban las XSR700, XSR900 y XJR1300). Tanto la Bolt como la SCR comparten motor y parte ciclo.

Al igual que la custom original, la nueva SCR950 equipa el propulsor bicilíndrico en V de 942cc a 60 grados refrigerado por aire, ligado a una transmisión por correa, y sin ningún tipo de modificación más allá de la adaptación a la normativa Euro 4. Rinde igualmente 52 CV a 5.500 rpm, y destaca, sobre todo, por su contundente par motor de 79,5 Nm a tan sólo 3.000 rpm, ofreciendo al usuario excelentes aceleraciones desde bajas revoluciones. También hereda el mismo bastidor de doble cuna tubular de acero, pintado en negro, y suspensiones, a cargo de una horquilla convencional de 41 mm de diámetro y amortiguadores dobles traseros que incorporan depósitos de precarga como la XV950R.

YAMAHA SCR950: DETALLISMO OFF-ROAD

Las diferencias radican principalmente en la estética y postura de conducción, además de los neumáticos dibujados de Bridgestone TrailWing, muy efectivos sobre todo en tierra. Los japoneses han trabajado para vestirla con cuidado al más mínimo detalle, de ahí que encontramos elementos de apariencia off-road, como las llantas de radio, más flexibles que las de palos, la barra de refuerzo en el manillar, los fuelles que protegen la horquilla ante la suciedad, la decoración del depósito (disponible en colores negro o rojo) y otras partes ornamentales como los paneles laterales de número de estilo vintage. Persiguiendo la la continua mezcla de lo clásico y lo actual, encontramos un piloto trasero LED circular y una instrumentación de una única esfera como antaño, pero completamente digital, con un cristal ahumado bajo el que podemos leer cierta información (con velocidad, kilometraje total, dos parciales y la hora) en la que echamos en falta el indicador de marcha engranada.

YAMAHA SCR950: COMO PEZ EN LA ISLA

No se me ocurren escenarios mejores que Cerdeña para probar la nueva SCR950. La isla mediterránea es un compendio de bucólicas postales naturales, un remanso de tranquilidad y poco tráfico donde, tanto sus reviradas carreteras como sus pistas de tierra, ofrecían a los periodistas un entorno idílico donde disfrutar de la nueva montura enfrentando, precisamente, sus dos caras. El sol y buen clima nos acompañaron para redondear la jugada.

La nueva Scrambler de Iwata es una moto de 252 kg, un peso considerable que le resta cierta agilidad cuando la maniobramos en parado. De todas formas, este hándicap queda compensado por la buena maniobrabilidad, que emana de una altura reducida al suelo (830 mm), un cómodo apoyo de los pies y un manillar utlra-ancho y elevado que, si bien en los trayectos urbanos mermaría los ratoneos entre coches, en carretera permite gobernarla con total confianza. Las estriberas de aluminio, por su ubicación y longitud (están 150 mm retrasados y 30 mm elevados en comparación con la Bolt), se 'chocaban' más de la cuenta con nuestras espinillas, sin embargo, están pensadas para que el conductor pueda ponerse de pie mientras conduce por zonas bacheadas. El asiento biplaza de perfil plano permite además elegir la postura de conducción: más cerca del manillar para mayor control en zonas off-road, o más echado hacia atrás para circular por asfalto. En cualquier caso la posición es erguida y con los brazos ligeramente estirados. A bordo, en una integración del conductor en el habitáculo no muy lograda, las rodillas impactan con los laterales del motor más de lo deseado cuando circulamos sentados.

YAMAHA SCR950: FEELING CUSTOM

La ruta comenzó por carretera donde la SCR950 dejó constancia de sus orígenes custom. Es una moto de paseo, con el centro de gravedad bajo, estable y a la que no le gustan las prisas. Los bajos de la moto son anchos y las estriberas rozan con el asfalto a la mínima, así que olvídate de enlazar curvas tumbando a ritmos frenéticos. El bicilíndrico nos llamó especialmente la atención por la suavidad con la que funciona a bajos regímenes, incluso en marchas largas, ofreciendo en todo momento aceleraciones musculosas y progresivas, invadiendo con las justas vibraciones el habitáculo (el V2 está anclado sin silentblocks), aportando ese feeling custom que estarán buscando sus compradores. Ofrece asimismo buenas retenciones a la hora de cortar gas que apoyan un sistema de frenada correctamente efectivo. Es una mecánica adecuadamente elástica cargada de par motor -el máximo de 79.5 Nm ya lo ofrece a 3.000 vueltas- que sin embargo en la zona alta del cuentarrevoluciones se muestra más perezosa, sin estirada. No es su intención, de todas formas, luchar contra el crono. Como se suele decir, es un vehículo para disfrutar del trayecto, para acercarse sin prisas a tu destino.

La genética custom sigue presente en la SCR, tanto por la batalla larga, el alto radio de giro, el desarrollo del motor como, sobre todo, por la suspensiones: de corto recorrido y secos, los amortiguadores traseros (110 mm) rebotan pronto; la horquilla delantera, de tarado blando, absorbe la irregularidades con confort y parsimonia, pero se hunde demasiado en las frenadas bruscas. La llanta delantera sigue siendo de 19 pulgadas, mientras la trasera crece hasta las 17'', generando así una mayor estabilidad longitudinal que la Bolt, y consintiendo la elevación y rediseño del subchasis para alojar el asiento doble más elevado y adecuarse en mayor grado a los patrones Scrambler. Es una de las razones por las que el asiento se eleva de los 690 mm de la XV950 hasta los 830 mm de esta SCR. Esto, unido al escape 2 en 1 con silencioso más elevado (que aparece en esta versión con pequeño protector térmico y una tapa terminal), y a que la distancia libre al suelo crece en 15mm respecto a la Bolt, permite a la nueva Yamaha acometer zonas más sucias e irregulares. Además, la capacidad del depósito se incrementa de 12 a 13 litros, aumentando así la autonomía. El cambio de cinco marchas ofrece un accionamiento suavizado por el amortiguador de embrague.

Tras la fase asfáltica de la presentación, donde pudimos constatar que la SCR es una moto que requiere una trazada amplia y redonda, por sus geometrías principalmente influenciadas por la llanta delantera de 19'', pero que se puede disfrutar mucho gracias a su fuerza de empuje en bajos y medios y a las aplomadas suspensiones (aunque algo secas), pasamos a la fase más 'terrícola': fue un tramos corto, por pista de dificultad baja, que nos permitió comprobar que la SCR ofrece algunos argumentos para estas lindes.

Básicamente, es una moto de mayor vocación asfáltica, pero sus ruedas de tacos, el manillar alto y amplias estriberas que nos dejan conducir en pie, y su buena respuesta en bajos se dejan llevar también por tierra, no como una especialista, pero sí como una eventual off-road de paseo. No es para meterse en complicadas zonas empedradas o encaramarla a terrenos de fuertes surcos y pendientes, pero la Yamaha, más excursionista 'de picnic' que otra cosa, puede ingresar en el campo con cierta solvencia.

YAMAHA SCR950: CONCLUSIÓN

La nueva SCR950 de Yamaha se adquiere por 10.399 €, 500 euros más que la XV950 R BOLT ABS. Por cierto, no dispone de versión para el carnet A2. La casa japonesa ha elaborado una moto con personalidad a medio camino entre lo custom y lo Scrambler, es decir, de enfoque dinámico más asfáltico que off-road, pero con la apariencia vintage que tantos adeptos persiguen en la actualidad. Es, en definitiva, una moto, como la Bolt, de fácil manejo y usabilidad. No crea compromisos por prestaciones, es más bien una buena compañera en el día a día en la ciudad, con buena maniobrabilidad y mucha polivalencia, que además nos puede transportar ese fin de semana que nos apetece algo de verde y respirar sano. Su intención, ni mucho menos, es la de ser una trail, si no inspirar libertad como aquellas versiones Street Scrambler de mediados del siglo pasado...

Highlights Técnicos Yamaha SCR950 2017

- Motor bicilíndrico en V de 942 cc a 60 grados refrigerado por aire

- Par motor: 79,5 Nm (8,1 kg-m) a 3.000 rpm

- Asiento doble y plano de perfil bajo con posición de asiento de 830 mm

- Rueda con radios de aluminio delantera de 19 pulgadas y trasera de 17 pulgadas

- Distancia libre al suelo de 145 mm

- Amplio manillar de acero de estilo scrambler con refuerzo transversal

- Llantas de aluminio

- Neumáticos Bridgestone de alta resistencia TW101 100/90-19 delantero y TW152 140/80-17 trasero

- Disco ondulante flotante de 298 mm delantero y ondulante de 298 mm trasero

- Guardabarros delantero y trasero en acero

- Motor y componentes de color negro

- Depósito de combustible de 13,2 litros

- Paneles laterales de número de estilo vintage

- Piloto trasero LED circular

- Cuentakilómetros LCD circular con cristal ahumado

- Estriberas de aluminio

- Amortiguadores traseros dobles con depósito de precarga

- Horquilla de 41 mm de desplazamiento suave con fuelles de goma

- Recorrido de suspensión delantera de 135 mm y trasera de 110 mm

- Escape 2-1 con silencioso elevado

- Colores: Vivid Red, Yamaha Black

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR


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