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Prueba Yamaha Tracer 700: Rienda sueltaRIENDA SUELTA


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Yamaha completa su triunvirato de media cilindrada con la Tracer 700, una MT-07 “vestida” en clave turística para dar rienda suelta a tus ganas de viajar.

¿Todavía queda alguien que no conozca la Yamaha MT-07? Quienes seáis asiduos a medios especializados en motociclismo como Motofan habréis ya leído numerosas referencias a esta naked japonesa de media cilindrada que desde su lanzamiento hace aproximadamente tres años se ha convertido en uno de los modelos más exitosos de todo el continente, así como la moto con marchas de Iwata más solicitada en los concesionarios. Su capacidad para enamorar radica en ese motor bicilíndrico de configuración crossplane, suave, potente, apasionante, que le saca una sonrisa a cualquiera, incluso a expertos motoristas, así como en su equilibrio general, ligereza, imagen moderna y precio contenido. La fórmula MT de Yamaha ha sacudido los cimientos de un segmento en auge, convertido en la puerta de entrada a todos los jóvenes conductores con el carnet A2 que busquen una moto limitable.

Posteriormente, a mediados de 2015, vimos el nacimiento de una versión Heritage, la XSR700, también naked pero más casada con las tendencia vintage o Café Racer; y ahora, un año después, la firma de los diapasones completa su tridente 'Lightweight' con esta Tracer 700, una variante que abandona la 'desnudez', pues sus miras están puestas en la carretera, y se 'viste' de Sport Touring generando, sobre la eficaz y emocionante base de la MT-07, una mayor comodidad para los ocupantes (con una ergonomía suavizada, un asiento doble y suspensiones más confortables), una mayor protección aerodinámica (creada por su nueva carrocería frontal, su pantalla parabrisas y sus paramanos), una estabilidad aumentada que emana de su basculante alargado y una autonomía incrementada gracias a un depósito de combustible mayor. De esta guisa la nueva Tracer 700, a diferencia de sus dos hermanas atadas de cerca a la ciudad y cortas distancias, amplía la zona de confort de esa plataforma CP2 y se enfoca a usuarios que anhelen viajar con una buena dosis de carácter.

Tras haber adelantado su existencia hace un par de meses, Yamaha nos convocó en un idílico e impresionante escenario, Las Dolomitas (una cadena montañosa al norte de Italia declarada Patrimonio de la Humanidad), para una primera toma de contacto con la nueva Tracer 700 sobre su enroscado asfalto. Durante nuestro recorrido, tuvimos casi 200 km para comprobar las cualidades dinámicas de la nueva 'entry level' de la gama Sport-Touring de Yamaha -donde se encuentran también la Tracer 900 y la FJR 1300-, y que llega a los concesionario durante este mes de julio a un precio de 7.899 euros (1.300 euros por encima de la MT-07). No os vamos a engañar, nuestras expectativas de camino a Val di Fassa, tras haber probado las otras dos versiones, eran altas. Llegábamos con el nítido recuerdo de ese propulsor pleno de par motor, ese chasis compacto y ligero, esas suspensiones equilibradas y, en definitiva, ese piropeado dinamismo, tan sencillo como emocionante, tan polivalente como específico en cada situación. Así que, sobre la reconocida base, el cometido era principalmente desvelar en qué manera los nuevos apósitos turísticos ideados por los ingenieros de Iwata convertirían la naked en una rutera con argumentos. No hemos hecho un 'cortar y pegar' -aseguraba Paolo Pavesio, Marketing Division Manager de Yamaha Motor Europe-, se trata de un proyecto que recoge lo mejor de la MT-07 y la sumerge en una nueva dimensión. Sin duda, la nueva Tracer es la configuración más versátil de las tres, pues se puede enfrentar a los mismos terrenos y usos que sus 'hermanas' MT y XSR, pero levanta la mirada hacia el horizonte gracias a una ergonomía adaptada a las largas distancias, a esa nueva dimensión a la que se refería el portavoz italiano.

La postura del conductor es más relajada respecto a la MT-07 gracias a un manillar más alto y cercano que no inclina tanto la espalda ni carga tanto los brazos. La ubicación de las estriberas no varía, pero sí la altura del asiento (pasa de 800 a 835 mm) por lo que las piernas del conductor se flexionan menos. Esta ergonomía dulcificada se alía con una protección aerodinámica que en las versiones naked simplemente no existía: emerge de una nueva carrocería frontal, a unos paramanos en el manillar y una pantalla delantera. No son excesivamente voluminosos estos tres elementos, así que nadie se espere una protección de Gran Turismo; la cúpula parabrisas, que se puede ajustar fácilmente con la mano en sus 80 mm de recorrido (sin necesidad de herramientas), es bastante compacta y protege los justo el torso del motorista; al igual que los protectores de las manos con los intermitentes integrados, sutiles y poco efectivos; el semi-carenado que aparece en esta versión genera una buena protección, aunque sin ensanchar demasiado las dimensiones del modelo, que conserva, pese al nuevo equipo, su estrechez y manejabilidad. Se nota que ha primado el generar una estética dinámica y estilizada, que acogiera en su justa medida sin desproporcionar el vehículo. El confort también se ve influenciado por el nuevo asiento doble, con doble altura y de una sola pieza, que a pesar de no destacar por su mullido, ofrece una buena parcela tanto para el conductor como el pasajero, que además cuenta con unas adecuadas asideras y unos reposapiés ahora engomados.

Estéticamente, su doble faro delantero y las líneas de sus paneles no son tan afiladas y agresivas como su hermana mayor, la Tracer 900, pero el diseño de sus formas es igualmente actual, sin excesos de modernidad, y transmite una imagen madura, discreta pero atractiva. No cabe duda que su propósito es convertirse en el objeto de deseo de motoristas de casi todas las edades: sobre todo, las nuevas generaciones que se inician con el carnet A2, pero también conductores de más experiencia atraídos por el precio contenido de esta excitante Sport-turística.

Decíamos que no hay cambios en el bastidor, ese ligero esqueleto de acero causante del plúmeo comportamiento en marcha, pero sí ha habido cambios en el basculante: ya no es de acero, sino de aluminio, y además es 50 mm más largo respecto al de la MT-07 (por consiguiente, la batalla de la moto crece), motivo fundamental por el cual la nueva Tracer 700 más estable a altas velocidades y adaptada al mayor peso que frecuentemente soportará debido el pasajero y las maletas, habituales acompañantes en los largos viajes. También se han modificado a tal fin Touring las suspensiones: mantiene la misma horquilla convencional de 41 mm pero el recorrido del monoamortiguador trasero (regulable en 9 posiciones de precarga y con funcionamiento progresivo por bieleta) pasa de 130 mm a 142 mm de recorrido, y en ambos trenes se han especificado nuevos tarados que pretenden suavizar las absorciones. Además, hemos percibido un mayor aplomo de la parte delantera para ingresar la moto con más seguridad y precisión. No varía el sistema de frenos que sigue contando con doble disco delantero de 282 mm con pinzas de cuatro pistones monoblock y disco trasero de 245 mm (sin anclaje radial), ni tampoco las medidas de los neumáticos, de 120/70 y 180/55, en ambos casos de 17 pulgadas, que no merman la manejabilidad. De serie equipa unos eficaces Michelin Pilot Road 4. La de la frenada es una dotación consistente y eficaz, sobre todo la delantera, suficiente para las exigencias de una moto de poco peso; nos gustó menos el freno trasero y el excesivo intrusismo del ABS.

La turistificación de la nueva Yamaha también pasa por un depósito de combustible que crece de 14 a 17 litros de capacidad, por lo que la autonomía de la Tracer 700 puede alcanzar los 370 km. El display del cuadro de instrumentos es completamente digital y ofrece una gran cantidad de información.

Todos estos añadidos que hemos ido explicando tienen, obviamente, un sobrepeso en la báscula de la nueva Tracer que, respecto a la naked, aumenta en 14 kg (para un total de 196 kg con todos los llenos). La ligereza, tal y como apreciamos en nuestra excursión italiana, ha sufrido cierta penalización. El comportamiento es menos reactivo cuando intentamos trazar una secuencia de curvas a altos ritmos, sin embargo, a pesar de este coste, la nueva Tracer sigue tratándose de una moto realmente ágil sobre la rueda delantera, manejable y despierta en los cambios de dirección. Los súper tornantes de Las Dolomitas fueron un exigente escenario, sin embargo, el paso por curva de la Tracer era bastante rápido y preciso. Podemos asegurar que es apenas menos divertida que su hermana 'desnuda'. La excelente y lineal pegada de su bicilíndrico de 689 cc con cigeñal a 270 , con un alto par motor que se deja sentir con fuerza desde medios regímenes, ofrece mucho carácter y excelentes recuperaciones cuando queremos impulsarnos al salir de los giros; su funcionamiento no ha perdido esa suavidad y finura, y la ausencia de vibraciones en prácticamente toda su vida (a excepción de la zona alta del cuentavueltas, pero sutiles y que no merman el confort) sigue siendo una de sus principales cualidades.

A bordo el conductor tiene una gran sensación de control. Es una moto accesible, no muy alta, y liviana. El manillar elevado y ancho permite mucha gobernabilidad. La Tracer es en todo momento predecible y llena de un carácter dócil, que te permite abrir gas con contundencia sin compromiso alguno. Un vehículo de notable dinamismo, donde el equilibrio entre todas sus partes forman un conjunto de máximo disfrute. Las postales que nos regaló Yamaha en el viaje por la montaña alpina son difícilmente descriptibles y seguramente la intención de los responsables de la casa japonesa era transportarnos a un escenario deseable al que nos puede llevar la Tracer 700, pero no hay que descartar que este práctico modelo es todo un guante para los quehaceres diarios en ciudad o alrededores, y también una socia pasional para cargarse de adrenalina en las rutas de fin de semana.

El encargo de desarrollar esta nueva Tracer se ha traído a Europa, lógico al tratarse de un modelo adaptado a los gustos, necesidades y tendencia de los motoristas del viejo continente, y que además permite contener los costes que repercuten en el precio final. De tal manera, el I+D se ha llevado a cabo en Holanda, la carrocería y el nuevo basculante se realiza en Italia, el resto del chasis y motor viene de Japón, y todo se ensambla en Francia. Al igual que había hecho con la MT-09 (que también se diversifica en tres variantes: MT, XSR y Tracer), la MT-07 recibe esta tercera versión Sport Touring, que combina la ergonomía de una trail asfáltica con el gran rendimiento de una naked-sport, a un precio competitivo, con una alta calidad constructiva, estética actual y las buenas maneras para acompañar con carácter y confort en los viajes de medias/largas distancias que andan buscando esos usuarios con ganas de soltarse las riendas...

Highlights Yamaha Tracer 700

- Precio: 7.899 euros

- Colores: rojo, negro o azul

- Motor bicilíndrico crossplane de 689 cc

- Potencia 74,8 CV a 9000 rpm

- Par motor 68,0 Nm a 6500 rpm

- Basculante más largo y de aluminio

- Tarado mejorado de suspensión

- Suspensión trasera crece en recorrido

- Parabrisas ajustable

- Protectores aerodinámicos para las manos integrados

- Doble faro con luz de posición LED

- Asiento biplaza con doble altura y asidero

- Asiento de 835 mm de altura

- Depósito de combustible de mayor capacidad

- Autonomía declarada: 350 km


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