SWM Outlaw 125 y Ace of Spades 125 (prueba): Scrambler urbanas con potencial


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La revivida marca italiana apuesta fuerte en el segmento 125 vintage con esta moto desdoblada en dos versiones que destaca por su cualitativo equipamiento.

Tras más de tres décadas sin noticias suyas, la clásica firma italiana SWM ha renacido con fuerza de la mano del ingeniero Ampelio Macchi (jefe de equipo de competición en marcas como Cagiva, Husqvarna y Aprilia) y del gigante chino de la automoción Shineray, para lanzar en Europa una variada gama de nuevos modelos en segmentos tan variados como naked, scrambler, trail, enduro y supermotard, todos ellos ensamblados en la antigua fábrica de Husqvarna en Varese (Milán). A nuestro país las importa la misma empresa valenciana que trae las Zontes y Mondial, Turbimot, integrante del grupo Onex, (Ducati, Norton, Royal Enfield, Hyosung, Hanway, Scomadi...).

Todo esto os lo contábamos hace unas semanas, después de asistir en Madrid a la presentación nacional de sus primeros modelos en llegar a nuestro mercado. Entonces os hablamos de la Six Days 440, una trail de estilo vintage dirigida a usuarios con el carnet A2 que recupera parte de aquella genética off-road que distinguió a SWM entre 1971 y 1987 y de la que podéis leer todas sus características y las conclusiones de nuestra toma de contacto en el siguiente enlace.

Ahora es el turno de los otros dos modelos que también pudimos conocer y probar en aquella jornada, la Outlaw 125 y Ace of Spades 125, dos versiones que, al igual que su 'hermana' mayor, emiten un fuerte aroma en retro, y que se dirigen en formato Scrambler a todos esos usuarios de ámbito urbano con el carnet A1 o B que valoran el estilo, la polivalencia y facilidad de uso para sus desplazamientos diarios.

Pero además, las nuevas SWM 125 (en realidad se trata de la misma moto en dos terminaciones distintas, blanca la primera y negra mate la segunda) pretenden alejarse del enfoque de la mayoría de sus rivales de segmento, en donde hay una 'encarnizada' batalla por ofrecer el menor precio -la mayoría se sitúan por debajo de los 3.000 €- para convertirse en una apuesta más cualitativa, más premium, y de ahí que encontremos un equipamiento y unos componentes tecnológicos que lo sitúan como uno de los modelos más avanzados que podemos encontrar actualmente entre los octavo de litro.

Su precio, por tanto, llega hasta los 3.745 €, y se convierte en la más cara después de la Honda CB125R Neo Sports café (4.275 €), pero, a nuestro juicio, queda justificado cuando comprobamos cada una de sus características y elevadas prestaciones.

Urban Scrambler

El diseño no deja lugar a dudas de esa herencia off-road que tanto ha definido a la marca transalpina y que tantos éxitos le ha reportado en especialidades como el enduro y el trial, en donde consiguió algunos títulos mundiales.

SWM ha configurado modelos de cierta personalidad scrambler y, aunque no llegan a ser vehículos adaptados a un uso intenso fuera del asfalto y en realidad son, sobre todo, ejercicios estilísticos que pretenden casar con las tendencias que más agradan ahora mismo a los europeos, el resultado es el de una moto que incitará a 'gamberrear' por alguna pista fácil de tierra... Pero sin perder la cabeza ni olvidar que estamos a los mandos de una moto eminentemente asfáltica.

Ese espíritu Scrambler -recordemos, que recupera el estilo de aquellas monturas de mediados del siglo pasado que no eran más que motos de carretera adaptadas a una utilización más off-road...- queda reflejado sobre todo en sus llantas de radios, sus neumáticos trail de taco (nada más y nada menos que unos Pirelli Scorpion Rally de 17 pulgadas), su manillar ancho y elevado y su escape elevado con doble silenciador superpuesto con protecciones, que parecen estar pidiendo a gritos una excursión campera. Redondea esa estética sesentera el doble asiento de perfil plano o el depósito de combustible de formas vintage.

Como decíamos, la diferencia entre ambas versiones radica simplemente en el color del tanque -de 16,5 litros y tapón con cerradura- y tapas laterales, negro satinado para la Ace of Spades, y blanco anacarado para la Outlaw, así como del asiento, negro y marrón respectivamente. En ambos casos encontramos el logotipo de SWM en 3D y el nombre de cada versión en las tapas laterales.

Prestaciones en el techo de la categoría

El motor es toda una declaración de intenciones de que el posicionamiento de esta moto quiere estar al máximo nivel. Está impulsada por el "Bialbero" que diseñó Husqvarna para su TE 125, adaptado a la nueva normativa, un propulsor monocilíndrico de carrera corta con doble árbol de levas (DOHC) y 4 válvulas, de 124, 6 cc, refrigerado por agua y con sistema de inyección electrónica Synerject, que ofrece la máxima potencia permitida con el carnet A1 o B, es decir, 15 CV, que lo convierte en un vigoroso aliado en la ciudad.

Sube bien de vueltas y es capaz de entregar fuertes aceleraciones sobre todo en medios regímenes para deshacerse del tráfico urbano, pero además con la solvencia suficiente para enfrentarse a vías rápidas o de extrarradio, gracias a ese plus de caballería del que carecen la mayoría de sus rivales y que le permiten estirarse arriba con alegría para alcanzar velocidades máximas superiores a los 110 km/h. Esta mecánica 4T, fabricada por Shineray, está asociada a una caja de cambios de seis velocidades, de funcionamiento correcto, al igual que el embrague. Las vibraciones son contenidas y el sonido, aunque algo amortiguado, no carece de personalidad.

Parte ciclo top

Cuenta a su servicio con una robusta parte ciclo, poco habitual en su categoría, con un bastidor en acero de simple cuna desdoblado bajo el cárter, corpulento basculante de sección oval y unas suspensiones 'pata negra' firmadas por Fast Ace, compuestas por una horquilla invertida delantera aligerada con barras de 41 mm de diámetro con ajuste de extensión hidráulico con mando desde la tija superior, la primera 125 en ofrecerlo, y doble amortiguadorde funcionamiento oleoneumático que, además de aceite, emplea gas nitrógeno como elemento amortiguante, buscando una mejor progresividad en la absorción de irregularidades del asfalto. También cuenta con regulación en extensión y rebote por medio de un tornillo en 12 clicks.

La frenada es contundente. El disco delantero es lobulado y de generoso diámetro, 300 mm, con pinza de freno delantera de tres pistones, ejerce una potente frenada aunque el tacto de la maneta es mejorable pues se siento algo duro y poco dosificable. Atrás trabaja otro disco de 220 mm. El sistema de ayuda a la frenada implantado es un CBS -en detrimento del ABS- que reparte la frenada entre ambos trenes cuando accionamos el pedal de freno trasero. Esto implica que si usamos simultáneamente ambos frenos, vamos a recibir en el delantero una dosis extra de mordida, algo brusca a nuestro gusto, y a la que hay que ir acostumbrándose con el paso de los kilómetros.

SWM tampoco ha escatimado en el plano tecnológico y, buscando generar precisamente ese contraste entre detalles de antaño con otros actuales que consiguen un efecto neo retro, ha provisto a ambas versiones de alumbrado totalmente led -tanto el faro frontal como el piloto trasero e intermitentes- que mejora la durabilidad de las ópticas y reduce el consumo eléctrico, y de una instrumentación de un sólo reloj pero que contiene una pantalla LCD retroiluminada plagada de funciones: cuentavueltas gráfico en el perímetro exterior, velocímetro con dígitos de gran tamaño, nivel gráfico de temperatura del refrigerante y totalizador/parcial de kilómetros. Cabe destacar destacar detalles como que las empuñaduras están fabricadas por la marca italiana Pro Grip, y destacan por su tramado fino.

Cómo va

En verdad quedamos sorprendidos durante la presentación en la que pudimos recorrer algunos kilómetros a los mandos de ambas versiones SWM 125. En primer lugar, porque exhibe un aspecto logrado, con algunos detallitos mejorables que obviamente buscan contener los costes productivos (como los adhesivos y emblemas, por ejemplo), pero en general con una correcta terminación de acabados y sobre todo un look muy atractivo para urbanitas amantes del estilo neo retro. Pero es que, además, las nuevas italianas sorprenden por su excelente dinamismo, que sin duda las coloca como una de las motos punteras y a tener en cuenta en el segmento de las 125 de marchas.

A pesar de que sus dimensiones son algo compactas, tienen una presencia musculosa marcada por su gran depósito de combustible. Sus dimensiones son suficientes para que conductores de talla media o incluso alta puedan acomodarse a sus mandos. Su asiento es ancho y la posición de conducción es relajada, gracias a su ancho y alto manillar que permite adoptar una postura natural a bordo y al mismo tiempo permite un fácil gobierno de la dirección en todo momento. La altura de asiento es muy asequible, de tan solo 720 mm, un punto a favor para que cualquier usuario o usuaria pueda sentirse seguro sobre ella, apoyando los pies en el suelo sin problema y facilitando las maniobras en parado o a baja velocidad en la ciudad. El confort para el pasajero también está bien resuelto: el asiento es amplio y dispone de asas donde agarrarse.

Al mismo tiempo, en marcha ambas SWM se muestran realmente estables. La robusta parte ciclo, impropia entre las motos 125 de marchas, aguanta sobrada las exigencias del motor. Las suspensiones multiajustables y 'sobredimensionadas' trabajan en realidad con la eficacia habitual en este tipo de motos, donde el tren delantero muestra mayor compromiso entre confort y firmeza, aunque en este caso lo notamos algo seco de reacciones (no tuvimos tiempo a jugar con las regulaciones), y al trasero le falta algo de progresividad. De todas formas, en el segmento de octavo de litro el conjunto de suspensiones tampoco marca tanto las diferencias, y en el caso de las SWM resuelve su tarea con la eficacia esperada. Por otro lado, se combinan con una llantas de 17'' que favorecen la manejabilidad. Te permite colarte entre coches gracias a su estrechez, es ligera para maniobrarla con soltura (130 kg en seco), su radio de giro es amplio y encima ofrece reducidos consumos, argumentos que la convierten en una moto adaptada perfectamente al trasiego urbano.

Las nuevas SWM 125 disponen en su haber de un gran potencial, para colarse entre las 125 de marchas con estilo retro capaz de convencer a muchos usuarios con el carnet convalidado de coche que valoren un alto nivel de equipamiento y tecnología, en combinación con una mecánica solvente de 15 CV y una parte ciclo robusta para enfrentarse con tranquilidad y seguridad a los quehaceres diarios en la ciudad.

Highlights SWM Outlaw 125 y Ace of Spades 125

Motor 125 cc Bialbero DOHC refrigeración líquida

Potencia de 15 CV

Pantalla LCD retroiluminada

Luces Full LED

Bastidor de simple cuna

Horquilla invertida de 41 mm ajustable

Amortiguadores oleoneumáticos ajustables

Escape en dos silenciadores superpuestos estilo Scrambler

Llantas de radios

Neumáticos trail Pirelli Scorpion Rally en 17

Disco delantero de 300 mm de diámetro y trasero de 220 mm

Peso en seco 130 kg

Fotos de la SWM Ace of Spades 125

Fotografías por: SWM España Press
 

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