SWM Six Days 440 (prueba): Excursionista con pedigrí


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Para reanudar su producción, SWM configura una trail de estilo neo clásico que transmite la genética off-road otrora exitosa de la marca italiana.

No está entre las marcas italianas de motos más conocidas, así que si te suena de algo SWM (Speedy Working Motors) es que, o bien peinas canas, o bien eres un gran conocedor de la historia de la industria de las dos ruedas en el viejo continente, o seguramente ambas cosas... Y es que esta firma italiana hace más de tres décadas que cerró las puertas de su fábrica.

Su andadura, desde su fundación en 1971 por Piero Sironi y Fausto Vergani hasta su clausura en 1987, estuvo vinculada sobre todo a especialidades off-road como el enduro y el trial. Incluso llegó a cosechar varios títulos mundiales. Desarrollaban su propio bastidor, al que montaban motores Sachs de menos de 250 cc o, a partir de 1977, propulsores Rotax de 125 cc a 440 cc, y recurrían para el resto de componentes a la industria auxiliar italiana.

SWM, Made in Italy

Tras este largo período de inactividad, SWM resucita en 2014 de la mano del ingeniero Ampelio Macchi (jefe de equipo de competición en marcas como Cagiva, Husqvarna y Aprilia) y del gigante chino de la automoción Shineray. Cinco años de desarrollo más tarde, sus nuevos propietarios ya tienen preparada para comercializar una renovada y variada gama de modelos, con la que pretenden darle una segunda oportunidad a esta firma.

A diferencia de otras marcas renacidas que tan solo conservan su nombre y trasladan su producción a Asia, SWM mantiene toda su línea de montaje y procesos productivos en la histórica firma de Varese, a 60 km de Milán, utilizada anteriormente por Husqvarna. Como antaño, recurre únicamente a componentes europeos para configurar sus motos, a excepción del motor en algunos de sus modelos, como veremos más adelante. La intención de sus responsables es mantener, a toda costa, la esencia del 'Made in Italy' y de evitar ser considerados una marca que tan sólo se dedica a ponerle las 'pegatinas' a sus monturas.

En la nueva flota de SWM encontramos motocicletas de diversas tipologías -trail, naked, supermotard, enduro, café racer, etc.- con cilindradas que van desde los 125 cc hasta los 650 cc, y con unas señas de identidad que se centran en una estética atractiva, equipamientos correctos y buenas relaciones calidad/precio. Su importación a España está en manos de Turbimot, del grupo valenciano ONEX, de amplia trayectoria en el sector e importador a nuestro país de otras marcas como Ducati, Royal Enfield, Mondial, Hyosung, Daelim o Zontes.

SWM Six Days 440

SWM da el pistoletazo de salida de su nueva etapa lanzando la Six Days 440, una trail de estilo vintage que hace honor a la otrora exitosa trayectoria de la firma en el mundo off-road. Este modelo es todo un guiño al pasado de la marca, comenzando por su nombre, en alusión a los famosos Seis Días Internacionales de Enduro (ISDE), la decana de las competiciones off-road.

Se dirige a un segmento en auge: las motos de 500 cc son las que más crecieron el año pasado (un +22%, para un total de 25.580 unidades), gracias sobre todo a su perfecta adaptación al carnet A2, y concretamente las motos trail son las que más están incrementando sus ventas. Toda una apuesta del sello transalpino a la que, dicho sea de paso, hay que reconocerle bastante originalidad...

Llega a una categoría donde se verá la cara con un nutrido grupo de rivales, como la Royal Enfield Himalayan 400, la Zontes T-310, la Kawasaki Versys-X300, la BMW G310 GS, la Benelli TRK 502 o la Honda CB500X. La Six Days 440 ofrece uno de los precios más asequibles (4.995 euros).

Diseño Scrambler

Alejada del aspecto que hoy exhiben las motos de Enduro, la nueva SWM luce un diseño vintage, con una estética de inspiración claramente off-road pero desde una óptica totalmente retrospectiva, con una imagen inspirada en los dorados '70 de la marca.

El diseño está cuidado y, aunque el nivel de acabados no nos arranca tantos piropos pues se percibe que se ha optado por la reducción de costes para que el precio fuera contenido y competitivo, con unos logos y acabados mejorables, lo cierto es que la Six Days es una moto muy resultona, de apariencia scrambler, perfectamente casada con los gustos actuales, tanto para motoristas que busquen una trail de utilización mixta como incluso usuarios más urbanos que anhelen un complemento con ruedas a su imagen hipster.

Destacan detalles 'old school' como el portanúmeros lateral, el asiento plano biplaza con bordados, las ópticas redondeadas tanto delantera como trasera, o la cúpula deportiva frontal. La iluminación en la luz diurna y la trasera es por led. El tanque de combustible, de 16,5 litros, puede elegirse en dos colores, blanco o rojo.

El cuadro de instrumentos es muy sencillo y austero, una doble esfera analógica de fondo blanco para el velocímetro y cuentarrevoluciones, y un pequeño display en el que no encontramos la información de la marcha engranada. Su vocación off-road queda evidenciada en elementos como el guardabarros delantero en posición elevada, los fuelles que protegen la horquilla, o incluso el manillar con barra de refuerzo central y acolchado tan característicos de las motos de enduro.

Por supuesto, no faltan las llantas de radios, de 19 '' delante y 17'' detrás, calzadas de serie con neumáticos mixtos Pirelli MT-60, toda una declaración de intenciones del hábitat y uso al que esta moto pretende ir dirigida, sin que, ya os avanzamos, sea una montura puramente off-road...

Parte ciclo y motor

El chasis tubular de viga simple de acero se asocia a un basculante del mismo material y a unas suspensiones ajustables, la horquilla con barras de 43 mm en extensión y los amortiguadores en precarga, sin excesivo recorrido (130 mm delante y 109 mm detrás). Usa un solo disco de freno delantero de 260 mm con pinza de dos pistones en paralelo y otro trasero de 220 mm y simple pistón, con ABS que no se puede desconectar.

El motor es propio de Shineray, un propulsor que nos resulta familiar pues equipan otras marcas como Mash, pero que en este caso recibe unas especificaciones que tan solo veremos en la Six Days. La cilindrada de este monocilíndrico de 4 tiempos con 4 válvulas crece hasta los 445,3 cc y ofrece una potencia máxima de 30 CV, de ahí que se pueda conducir con el carnet A2 sin necesidad de limitarlo. Equipa doble salida de escape con dos silenciadores elevados por ambos lados.

Se trata de un propulsor que se esfuerza por ofrecer unas aceleraciones correctas para su propósito que no es otro que disfrutar de la carretera, o del campo, en modo paseo. Sube de vueltas con una progresividad de esas 'sin prisas pero sin pausas', se muestra más corpulento a medios regímenes y no transmite demasiadas vibraciones.

Para arrancarle las recuperaciones deseadas no hay que andar vagos con el cambio de cinco marchas que, por cierto, está bien escalonado. Arriba no estira mucho y parece que le falta una sexta marcha para no forzar tanto la mecánica cuando superamos los 120 km/h. No hemos percibido un calor excesivo proveniente de la mecánica.

Genética de Enduro... light

Para tratarse de una 'medio litro', la nueva SWM es una moto esbelta, con cierta corpulencia, debido a ese voluminoso motor aleteado, y no es precisamente accesible para todo tipo de conductores. Hereda ese ADN endurero y se nota enseguida en cuanto queremos subirnos a ella. Su altura de asiento se va hasta los 855 mm, y el apoyo de los pies en el suelo no está al alcance de cualquiera.

Es cierto que es de cintura estrecha, y esto favorece la maniobrabilidad en parado o a bajas velocidades. Ofrece un buen radio de giro. Además, se siente ligera, tan solo marca 148 kg en seco en la báscula, y permite que la podamos gobernar con facilidad, tanto si nos encontramos en un atasco urbano como si hemos emprendido alguna excursión campera.

A medida que vamos haciendo kilómetros, vamos entendiendo que esta diseñada para disfrutar más fuera del asfalto que dentro de él. No es que no se trate de una moto adaptada al asfalto, pero su configuración nos va 'susurrando' al oído que vas a gozarla más a medida que el suelo que pisas se vaya estropeando.

En asfalto sus suspensiones dejan una sensación de cierto aplomo y estabilidad aún sin ofrecer los rendimientos de las trails más actuales y, a pesar de ese elevado centro de gravedad, lo cierto es que permite un gobierno ágil cuando circulamos a baja velocidad en el tráfico y cambios de dirección rápidos cuando comenzamos a enlazar curvas en carretera abierta, a pesar de esa llanta delantera de 19''.

Percibimos una suspensión delantera bien ajustada, no tanto la trasera, de escaso recorrido, y con la que en tramos más off-road no es difícil encontrarle los topes si empezamos a realizar una conducción más intensa. Es una moto ideal para afrontar pistas o caminos que no sean muy complicados.

La postura es erguida y confortable, con las piernas bien acopladas en el depósito y las estriberas engomadas ligeramente adelantadas. Las escasas vibraciones que emanan del motor quedan bien amortiguadas en el habitáculo. El mullido del asiento es confortable. El manillar alto y elevado genera una gran sensación de control, y ofrece mucha manejabilidad para gobernar el tren delantero. Además, su posición elevada favorece que nos coloquemos de pie en la moto sin perder maniobrabilidad.

El tacto del embrague no es especialmente blando. En cuanto a los frenos, en el delantero parece quedarse algo corto de mordiente, y tendremos que apoyarnos continuamente con el freno motor o el trasero, una pega más evidente en asfalto que puede convertirse en virtud en conducción off-road, donde se llega a agradecer esa mayor progresividad de frenada. El ABS salta más deprisa de lo deseado en las incursiones camperas.

Highlights SWM Six Days 440 2019

Precio 4.995 euros

Motor propio de Shineray

Monocilíndrico 445,3 cc y 30 CV

Doble salida de escape

Se puede conducir con el carnet A2 sin necesidad de limitarla

Chasis de viga simple con doble soporte con tubos de sección circular

Horquilla ajustable en extensión

Amortiguadores ajustables en precarga

Llantas de radios de 100/90-19 delante y 130/80-17 detrás

Neumáticos Pirelli MT-60

Frenos de disco de 260 mm delante y 220 mm detrás, con ABS

Distancia entre ejes 1470 mm

Altura asiento 855 mm

Alumbrado LED

Peso 148 kg

Altura de asiento 855 mm

Disponible en dos colores (rojo y blanco)

Precio contenido (4.995 €)

Cuadro de instrumentos con doble esfera analógica y un pequeño display

 
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Comentarios (2)

  • antonio
    antonio 06-12-2019

    Hola Ivan,te queria pedir sinceridad sobre el tema de la calidad de los componentes.Plasticos pintura tornilleria etc..se convertira en uns moto vieja en cueston de año y medio o crees que la calidad no es mala del todo? Un saludo

  • antonio
    antonio 06-12-2019

    y otra cosa,esos 30cv,son suficientes para hacer rutas largas en asfalto o se quedan cortos? La moto me encanta..pero,tu elegirias una 440 que rindiese mas? Es que estoy mirando diferentes opciones y los 30 cv me tiran un poco patras.

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