Vespa GTV Navy 125: "In the Navy"

Publicado el 03/02/2010


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Un scooter que te da el título regalado te predispone de inmediato a hablar bien de él. Aunque la Vespa GTV Navy 125 tiene atributos de sobra y no necesita subterfugios para arrancarte halagos. Es bonita, nos remite a la historia de una marca mítica y ofrece unas prestaciones de lujo para su categoría. Además, el azul y el beige le sientan de maravilla. Los village people estarían encantados con ella.

Vespa GTV Navy 125: "In the Navy"

La Vespa GTV fue lanzada en 2006 como modelo de celebración del 60 aniversario de la Vespa. Por eso incorporaba elementos estéticos del modelo original –como el faro sobre el guardabarros delantero y la pantallita ante el manillar–, que combinaba con la carrocería de la Vespa GTS para dar lugar a un híbrido clásicomoderno de innegable atractivo. El otro modelo de aniversario fue la Vespa LXV, que, con el faro en el manillar, era un homenaje a las Vespa nacidas a partir de los años 50.

Ahora, tanto la GTV (125 y 250) como la LXV (50 y 125) están a la venta en la versión especial Navy que, como se puede ver, se distingue por la pintura de color azul Midnight (medianoche) y por el doble asiento en un tono beige de imitación de piel de alcántara. Un signo evidente de la sofisticación de esta versión es la ausencia de la parrilla cromada y abatible que encontramos en el resto de la gama. Por lo visto, las Navy son tan señoras que se niegan a andar haciendo de mozo de cargas. Ya lo dicen, siempre habrá clases...

Ante todo, belleza

Vespa GTV Navy 125: "In the Navy"

Lo primero que te llama la atención de la Vespa GTV Navy 125 es lo acertada que resulta la combinación del azul oscuro con el asiento beige. De hecho, la ausencia de la parrilla viene a subrayar la elegancia de la versión, que es mucha. El nivel de los acabados es el mismo al que ya nos tienen acostumbrados las Vespa de alta gama. Los pocos plásticos existentes (recuerda que la Vespa es de chapa de acero estampada) son de calidad y el ensamblaje de las molduras es perfecto. Además, ese asiento de color claro promete soportar a la perfección el paso del tiempo –y más si lo protegemos habitualmente con la funda que viene de serie bajo la parte delantera del asiento.

La atención al detalle se nota también en la instrumentación analógica, con unos gráficos de aire retro y una esfera de color pálido al estilo de las Vespa de antaño. Lástima que la pantalla digital con reloj horario se ilumine en azul y aporte un contraste más bien desafortunado. También desconcierta un poco que el panel incorpore los chivatos de inyección y ABS cuando el modelo de 125 no posee ni lo uno ni lo otro. Piaggio debe de haber creado una sola instrumentación para ambos modelos (250i), seguramente para economizar costes.

Y buen funcionamiento

Vespa GTV Navy 125: "In the Navy"

La Vespa GTV Navy mantiene el motor y la parte ciclo del modelo original. Sigue propulsada por un motor Leader SOHC cuatro válvulas, refrigerado por líquido y con una potencia de 15 CV. En marcha, su respuesta es siempre viva y aunque su salida no sea vertiginosa e instantánea, va ganando en recuperación con el paso de los metros. Para ser un 125, es capaz de moverse a muy buen ritmo y no acusa tanto como otros scooters la presencia de un segundo ocupante. A su dinamismo contribuyen los neumáticos de 12", que te permiten moverte con mucha agilidad entre el tráfico y disfrutar de la buena respuesta de sus suspensiones. También está más que contrastada la estabilidad de su bastidor con estructura de chapa de acero autoportante, única en el mercado y perfectamente funcional. Los amortiguadores delantero y trasero (regulables en cuatro posiciones) resultan firmes sin llegar a ser duros y consiguen suavizar baches que en otros scooters serían como patadas en el trasero.

El confort de los dos ocupantes está garantizado por esta buena amortiguación y también por el doble asiento separado que delimita muy bien el espacio reservado para el conductor y el pasajero. Lástima que, por la ubicación de las estriberas del segundo ocupante, es habitual que sus pies choquen con las piernas del conductor en las detenciones. Éste es un mal común en la carrocería de las GT de Vespa. A pesar del atractivo diseño de esos reposapiés abatibles, su ubicación demasiado avanzada es un engorro para el conductor y no permite una colocación relajada de las piernas del pasajero. Otro problema en las detenciones es el soporte lateral, que se interpone en el camino de la pierna izquierda del conductor con dolorosas consecuencias en los primeros encontronazos (luego aprendes a evitarlo).

De la seguridad de los ocupantes se encarga el segundo mejor componente de este scooter por detrás de su motor: la frenada. La GTV monta discos de 220 mm en ambos ejes, y su potencia de frenada es admirable. Cuando te ves en un compromiso, puedes confiar perfectamente en la capacidad de detención de la Vespa. Puedo dar fe, porque tuve un par de sustos y en ambos casos la Vespa frenó de maravilla. Un 10.

Sofisticación vs. practicidad

Vespa GTV Navy 125: "In the Navy"

Vespa ha priorizado la belleza por delante de la practicidad en su gama GTV. Basta con ver que la LXV tiene espacio para un casco integral, cuando la GTV sólo puede acoger dos cascos jets. Y la cosa es un poco más flagrante en el caso de la bonita Navy 125, que, como ya hemos comentado, se ha desprendido de la práctica parrilla portabultos abatible del modelo original. Es una pena, porque esa parrilla cromada es tan bonita, que no alteraría en absoluto la elegancia del scooter, aunque todo hay que decirlo, queda muy bien con el trasero limpio de hierros, solo con la agarradera cromada para el pasajero, en plan clásico.

En el lado positivo, se han conservado la doble guantera en el escudo (con espacio para las herramientas), el gancho portabolsas (que siempre compensa la falta de suelo plano) y la barra de sujeción para el pasajero. Gracias a estos tres elementos, la relación belleza-practicidad no queda del todo descompensada. Digamos que la GTV Navy puede hacer de mozo de carga, pero con disimulo, para que no se enteren sus amigas de la jet-set.

Tiene su precio

Vespa GTV Navy 125: "In the Navy"

Tanta sofisticación estética y mecánica tiene su coste, y la Vespa GTV Navy refleja su exclusividad también en el precio. Los 3.950 euros que vale se juzgan excesivos para un scooter de 125. Pero no estamos hablando de un scooter del montón. Estamos hablando de una versión especial de un modelo 60 aniversario, primorosamente finalizada, con unos detalles estéticos y un glamour muy particulares, así como de una parte ciclo y un motor de muy alta calidad. Y estas cosas tienen su precio.


Laura Bartolomé
Fotos: Xavier Pladellorens y Santi Díaz (estudio)

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