Wakan 1640: Café racer del siglo XXI

Publicado el 03/02/2010


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Para crear algo así hay que ser europeo... y tener un motor americano. No es ninguna norma no escrita de la ingeniería motociclística. Es que el ingeniero francés quiso construir una belleza muy al estilo del Viejo Continente pero con un corazón V-twin tomado de las Américas. La Wakan es una moto deportiva, ligera y tan amante de las velocidades legales como divertida.

Wakan 1640: Agilidad en curvas

El motor bicilíndrico V45º S&S de 1.640 c.c. tiene 116 CV y un par de 155 Nm omnipresente a todos los regímenes. Su peso de sólo 177 kg y una dirección muy rápida te permiten moverte con mucha agilidad por todo tipo de curvas. El falso depósito monta una entrada de aire que va directa al airbox y se abre electrónicamente a partir de las 2.300 rpm.

Con un precio de 28.000 euros, está claro que la Wakan no es barata. Además, con la postura de conducción tan expuesta al viento, el asiento estrecho y el diminuto depósito de gasolina, tampoco es la más práctica de las motos. Pero la creación de Joel Domergue es atractiva y está bellamente construida, rebosa carácter y, sobre todo, resulta alucinantemente rápida. Igual que el Sherlby Cobra en el que se inspira.Siempre es buena señal que el diseñador de una deportiva sea capaz de conducirla bien. Y esto lo podemos aplicar a Joel Domergue y su Wakan. Estaba siguiendo al creador de la moto con una V-twin idéntica a la suya por las carreteras húmedas y curvilíneas cercanas a su centro de operaciones, en Montpellier (sur de Francia). Naturalmente, me vi obligado a esforzarme para
seguirle su ritmo. Cuando, al final de trayecto, Domergue se quitó el casco, me sentí tan impresionado por su conducción como por la elegancia y rapidez de su motocicleta.

La fuente de inspiración de Domergue para la Wakan es evidente, al menos para cualquiera que entienda de coches rápidos. Esta moto está diseñada como una versión de dos ruedas del Shelby Cobra, el famoso automóvil que se creó en los años 1960 combinando un motor V8 americano con un bastidor europeo muy ligero. En el caso de la Wakan, esto se traduce en un bicilíndrico en V a 45 grados de 1.640 c.c. ensamblado a un esbelto chasis de construcción francesa. Una entrada de aire al estilo hot-rod sobresale por encima del falso depósito que está rematado con las gruesas líneas características de Cobra.

Corazón norteamericano...

Wakan 1640: Café racer del siglo XXI

La Wakan (su nombre está tomado de una palabra nativa norteamericana que significa "sagrada") es mucho más que una atractiva preparación especial con un motor brutal y pintada con gracia. Domergue, que solía trabajar como ingeniero nuclear, fundó la firma de motos de trial Scorpa en 1993. Diez años, 6.000 motos y muchas victorias en competición después, Domergue vendió la firma y usó el dinero recibido para perseguir su sueño de toda una vida: crear una roadster de gran cilindrada.

La Wakan tiene algo en común con muchas V-twin construidas en Estados Unidos, en el sentido de que monta un motor refrigerado por aire de estilo Harley Davidson operado por varillas y balancines, con los cilindros a 45° y creado por la firma de Wisconsin, S&S. En este caso se trata de un motor de 100 pulgadas cúbicas (de ahí el número 100 que luce la tapa lateral) con una potencia declarada de 116 CV. Pero aquí termina su similitud con otras máquinas propulsadas por unidades S&S, porque esta moto de construcción francesa es una café racer, no una chopper. Esto queda claro al instante, nada más ver sus formas achaparradas, los semimanillares y el asiento de diseño deportivo.

...silueta europea

Wakan 1640: Deportiva, ligera y veloz

El bastidor no tiene nada típicamente americano. La estructura se basa en una gruesa viga tubular de acero al cromo molibdeno que incorpora el depósito de aceite. Si el esqueleto de la Wakan recuerda a algo, es a los chasis producidos durante muchos años por el ingeniero suizo Fritz Egli. También tiene muchos detalles únicos. El combustible se encuentra bajo el asiento, en un depósito de plástico de 13 litros al que se accede por un tapón de aleación en el colín. Otros buenos detalles son el pequeño soporte angular del faro y los inmaculados reposapiés posteriores torneados. Incorporan un anclaje hecho a mano y a medida para la caja de cambios S&S modificada, que monta una correa primaria de transmisión detrás de la tapa de carbono y kevlar.

Estas piezas son sólo algunas de las muchas creadas o adaptadas por Domergue. Otra creación destacada es el basculante de aluminio, que actúa directamente sobre el monoamortiguador Sachs. Domergue trabajó con el especialista italiano Paioli para ajustar la configuración de la horquilla invertida Ceriani de 46 mm, que va montada sobre unas tijas creadas por él mismo. También son creación suya las llantas en forma de Y fabricadas por Marchesini en aluminio forjado.

El sencillo y discreto carenado de fibra de carbono es otra de las obras de artesanía de Domergue y dota a la moto de un aire minimalista que quedó subrayado cuando pasé la pierna por encima del asiento –de escaso mullido y estrecho- y miré por encima de sus semimanillares. Sobre el faro hay un menudísimo cupulino y minimalista pero completo instrumental, aunque ésta es una de esas motos apenas visibles desde el asiento del conductor. En la parte baja, el ensanchado depósito oculta el motor de la vista y está recortado lo justo para dejar espacio para las rodillas, que quedan altas porque la posición de los reposapiés es bastante elevada.

Ronroneando

Wakan 1640: Corazón norteamericano, silueta europea

Activé el encendido girando la llave en el contacto, que quedaba en el interior de mi rodilla izquierda, di un giro y medio al puño del acelerador y presioné el botón de arranque. El motor despertó al instante -alto de vueltas para ser un bicilíndrico en V de 1.640 c.c.- emitiendo un gutural (que no estridente) ladrido por los dos silenciosos del lado izquierdo. El embrague en seco era algo duro de accionar y ligeramente brusco al primer tacto, pero con la Wakan ya en marcha, resultó fácil de manejar a pesar del asfalto mojado y un par brutal de 155 Nm.

La moto tenía un ralentí estable de unas 900 rpm y trotaba perezosamente con una gran suavidad y tranquilidad del motor. Mientras seguía a Domergue por adormiladas villas francesas, cuando le daba gas de verdad, el gorjeo de la entrada de aire sobre el falso depósito llegaba a imponerse sobre el discreto rumor del doble silencioso. La tapa de esa entrada se abre electrónicamente a 2.300 rpm para mandar un soplo de aire extra directo al airbox (la misma tapa se vuelve a cerrar hasta reducir a ese régimen, con un retraso de cinco segundos para evitar que se vaya abriendo y cerrando a velocidad constante).

Sorprendentemente lógica

Wakan 1640: Propulsor

La Wakan empujaba con una respuesta muy viva a bajo régimen de su único carburador Keihin, de tiro invertido y 41 mm. La moto es capaz de moverse con alegría a 100 km/h y con sólo 2.000 rpm en el tacómetro. Domergue está desarrollando un sistema de inyección que al final pueda cumplir con la normativa de emisiones Euro 3, pero el Keihin de guillotina plana se portaba bien. Ante cualquier giro del acelerador, la Wakan se precipitaba hacia delante, combinando la gran disponibilidad de par con la ligereza del conjunto (el peso en seco declarado es de sólo 177 kg) para generar una aceleración brutal sin esfuerzo.

Esas prestaciones en línea recta se vieron enfatizadas por la ausencia total de protección aerodinámica y por una postura de conducción bastante erguida a pesar de los semimanillares (al estilo de la MT-01, pero con menos volumen de moto). La moto resultaba más cómoda de lo que me esperaba teniendo en cuenta el impacto del viento, en parte porque su motor grande y de montaje sólido (que es parte estructural del bastidor) resultaba increíblemente suave. Noté algunas vibraciones iniciales en el manillar hacia los 160 km/h, pero te aseguro que no querrás mantener esta velocidad durante mucho tiempo... por la salud de tu carnet y tus vértebras cervicales.

Agarrarse fuerte

Wakan 1640: Faro y tija

El motor tenía tanto par que pude mantener un buen ritmo sin tener que usar demasiado el cambio de cinco relaciones que, por cierto, era muy preciso. En un par de rectas y con su propietario haciéndome señas de que lo siguiera, la pese casi a tope y aún le quedaba tela para rato. Mientras, yo me sujetaba fuerte e intentaba, en vano, esconderme detrás de... lo que podía. Pero esta naked V-twin de gran cilindrada es mucho menos agresiva de lo que hace pensar su puesto de conducción.

Es una moto adecuada para pasarlo bien a velocidades relativamente legales, en las que resulta más confortable. Se mostró especialmente cómoda en los tramos de curvas, que abundan en esa parte del sur de Francia. Su comportamiento era tan ágil como podía esperar de una moto ligera con una distancia entre ejes corta (1.370 mm) y un lanzamiento de horquilla algo radical (22 grados). La suspensión era firme, pero no demasiado. Domergue se conocía bien las carreteras de su zona, pero seguirle resultó más fácil gracias a la neutra dirección de la Wakan. En teoría, la dirección será más rápida en las motos de producción gracias a la reducción de unos milímetros en el avance de la horquilla. Esperemos que esto no arruine la estabilidad, porque la de la Wakan era tan elevada que podía lanzar la moto en curvas ciegas con plena confianza cuando las carreteras ya estaban secas.

Con apenas ‘peros'

Wakan 1640: Trasmisión primaria

A veces, el eje delantero parecía sacudirse al entrar en curvas. Es algo que supongo que se podría haber solucionado toqueteando un poco las suspensiones, ya que ambas son multiajustables. La superficie de la carretera era variable, con algunos tramos aún húmedos, pero los Michelin Pilot Power radiales estuvieron a la altura de las circunstancias. El freno delantero, que combina productos elaborados en España, un disco NG de 340 mm con una pinza AJP de seis pistones, carecía de la fuerza de muchas estructuras actuales de doble disco, pero podía detener la Wakan con eficacia suficiente tras un buen estrujón a la leva.

Cuando llegué de nuevo a las instalaciones de Domergue cerca de Montpellier, me sentía seriamente impresionado con las prestaciones de la Wakan igual que por su distintiva personalidad de naked V-twin. Es una moto deportiva y ligera, pero funciona mejor a velocidades de carretera. Si motor grande y con mucho par le da un empuje que la convierte en una bala por una carretera de curvas y el bastidor es lo bastante bueno como para darle la réplica adecuada. Pero, a pesar de su deportividad, la Wakan parece contenta de circular a ritmos relativamente contenidos.

100 Wakan en 2008

Wakan 1640: Frenada

El personal de Wakan trabajó en una tirada inicial de diez motos y en 2008 se construyeron al menos 100. La intención de Domergue es que la producción acabe trasladándose a Estados Unidos, que seguramente será el principal mercado de esta moto. Hace poco estuvo hablando con distintos inversores potenciales, pero él insiste en que ya ha comprado y pagado todas las herramientas necesarias para generar un volumen de producción autosuficiente. La Wakan se producirá al orden de dos motos por semana haya o no inversión exterior.


Roland Brown
Fotos: Phil Masters
Adaptación: Laura Bartolomé

 

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