Prueba

Yamaha XSR900 2016 – Primera pruebaEstos maravillosos años...


Vota

0 0

Yamaha emite el 2º capítulo de Faster Sons, titulado XSR900, una interpretación nostálgica y de gran potencia narrativa. Fuerteventura acogió el preestreno

A Shun Miyazawa nunca le abandona la sonrisa. Tampoco la creatividad. El product manager de Yamaha Motor Europe y líder de su proyecto de customización Yard Built es un tipo risueño y afable, y siempre está dispuesto a contarte algo que no sepas. Su perilla, tan grande como su simpatía, su impecable ropa casual y su inseparable gorra, marcan el estilo de este visionario, cerebro de la revolución sport-heritage que la marca japonesa ha vivido en los últimos años y que tan buenas críticas está recibiendo. Los últimos modelos que salieron de su despacho hacia la línea de montaje están impregnados de un fuerte enfoque retrospectivo combinado con la última tecnología del sello de los diapasones, y de ahí el cautivador efecto que provocan estas máquinas tanto al verlas como al probarlas. 

Tras las acertadas reinterpretaciones de legendarios modelos como la XJR1300, la SR400 y la XV950 (componentes de la familia Sport Heritage), Shun fue un paso más allá creando la línea 'Faster Sons' o, lo que es lo mismo, modelos de última generación pero con estética neoretro: la MT-07 dio paso a la XSR700 y, en esta ocasión, la poderosa MT-09 acaba de ser usada para la creación de la nueva XSR900, una moto que hereda los órganos vitales de la naked -motor tricilíndrico de 115 CV, ligero chasis de aluminio y suspensiones-, pero que sustituye elementos superfluos como los grupos ópticos, el depósito o el asiento, entre otros muchos, para otorgar al conjunto una apariencia de aires Café Racer, última moda imperante en el mundo de las dos ruedas. Tampoco renuncia a las dotaciones electrónicas de su hermana MT, y así viene provista de sistema ABS (ya obligatorio), de acelerador electrónico Y-CCT, de control de tracción desconectable y de un control del mapeado del propulsor que consiente la selección de hasta tres modos de entrega de potencia (estándar, A y B). 

"Todas nuestras Sport Heritage se crean tomando como referencia sus antecesores -explicaba Shun Miyazawa sobre la filosofía Faster Sons-, las legendarias motos de Yamaha de antaño, pero sin limitaciones en lo que respecta a capacidad de conducción: queremos que sean más rápidas y divertidas. Y esto se debe a que nada nos apasiona más que subirnos a una moto”. 

Si a todo esto le sumamos un nuevo embrague asistido antirrebote (A&S), una instrumentación completamente digital y una ergonomía excelente, el resultado es el de un producto vanguardista, de impresionantes prestaciones, deliciosamente cómodo y manejable, y versátil donde los haya. Atractivo, al menos para quienes gusten de estas tendencias “hipsterianas”, no le falta. El precio, de 9.899 euros, supera en 1.300 euros el de la MT-09 ABS y su disponibilidad en los concesionarios es inmediata. Toda esta información, y mucha más que os detallaremos a continuación, la traemos fresca desde Fuerteventura, pues la isla canaria acogió los pasados 24 y 25 de enero su presentación internacional a la prensa en la que Motofan estuvo invitado. Una extensa jornada de pruebas, con una ruta programada de 230 km por las angostas carreteras de una isla que nos recibió con un clima inmejorable, nos permitió conocer y sacar unas primeras impresiones de una moto que se suma al reparto de “estos maravillosos años” de Yamaha: la casa nipona está viviendo una época de excelentes resultados comerciales, alcanzando unas cifras de matriculaciones (21.857 unidades en 2015 en España) que la han aupado desde su usual tercera posición en la lista de ventas a lo más alto del ranking, gracias -a nuestro modo de entender- a la catártica renovación que inició en 2013 y que le ha permitido conformar una de las gamas de motocicletas y scooters más completas y variadas del mercado, y, sobre todo, a la clarividencia con la que está interpretando las necesidades actuales de unos usuarios y de un sector que se desperezan tras muchos años de hibernación.  

DE LA COLABORACIÓN CON ROLAND SANDS

Ya viene siendo habitual que Yamaha cuente con la participación de algún renombrado customizador que elabora un concept-bike sobre la base de uno de los modelos Sport Heritage de la casa, y que a la postre sirva de fuente de inspiración para el desarrollo del modelo de serie. Así, el proyecto Yard Built ha contado con innumerables preparadores que han dado su particular punto de vista de la XJR, SR400, V-Max o Bolt 950. Uno de los últimos en participar ha sido Shinya Kimura, el maestro japonés afincado en California que elaboró una joya sobre la base de la MT-07, génesis posteriormente de la filosofía Faster Sons y de la XSR700, su primer miembro. Para esta segunda entrega, Shun Miyazawa llamó al archiconocido Roland Sands que, con una MT-09 como punto de partida, acabó creando el prototipo 'Faster Wasp', un tributo a las deportivas clásicas de Yamaha, como la legendaria TZ750, el primer modelo de 4 de tiempos de competición de la marca. El australiano la vistió además con los colores míticos de Kenny Roberts, como sabéis, amarillo, blanco y los 'speed block' en negro. 

Esta preciosidad dio origen, por tanto, a nuestra protagonista, la XSR900, que usa la misma fórmula que su hermana pequeña: un diseño minimalista al máximo que evita cualquier elemento superfluo y caracterizado por un faro redondo frontal y otro trasero con matriz de LED, un asiento de bella factura en dos niveles y con costuras, y el gran protagonista, el depósito de combustible esculpido y fabricado con tapas de en aluminio, con un acabado cepillado que le otorga una imagen muy cualitativa. Los diseñadores han mirado por el rabillo del ojo al pasado para generar una imagen cercana al estilo Café Racer tan demandado en nuestros días, pero sin perder de vista el presente, gracias a elementos actuales como las piezas en aluminio (guardabarros delantero y trasero, y soporte del faro), o el sistema de escape en negro mate con el silencioso final contrastando en cromo. 

La XSR no difiere en mucho en cuanto a dimensiones respecto a la MT-09. Estamos por tanto de nuevo ante una moto accesible y de alta manejabilidad. Su peso es 4 kg mayor que la naked, una diferencia que en la práctica casi no se nota. Donde si encontramos un cambio más perceptible es en la postura de conducción: a bordo, la ergonomía ha sido modificada ligeramente y, aunque el manillar y las estriberas están exactamente en la misma posición que la MT, sí cambia la altura del asiento, ahora 15 mm más alta (para un total de 830 mm), que ayuda a relajar el ángulo de las piernas del conductor. Además, el asiento está mínimamente retrasado debido a que el tanque de combustible es 5 cm más largo. Como resultado, la postura de conducción es algo más confortable pues la espalda del usuario viaja más recta y relajada, al igual que sus piernas. Sin embargo, la superficie del asiento, tanto la parcela del acompañante como la del conductor, es menor, así que los “traseros” tendrán un espacio más reducido para acomodarse. 

ELECTRÓNICA AL SERVICIO

Pero que las apariencias no nos engañen pues la XSR900 es una máquina de nuestros tiempos. Su reflejo en el pasado es tan sólo estético, por dentro estamos ante una moto que recurre a los servicios electrónicos más comunes actualmente entre la sport. Al igual que su 'madre' MT-09, la nueva Faster Sons equipa acelerador electrónico, que a su vez permite un sistema de control de tracción (TCS) ajustable en dos programas y desconectable. El usuario podrá adaptar su intervención a las condiciones de la carretera, pero la operación tendrá que realizarse siempre en parado, desgraciadamente. La ayudas a la conducción continúan con un sistema de frenada ABS (obligatorio a partir de ahora en todas las motos de más de 125 cc) y de tres modos de conducción -estos sí, seleccionables en marcha desde un pulsador en el manillar- que regulan la entrega de potencia: tenemos un modo A, uno STD y otro B, de mayor a menor agresividad. El STD puede que sea el más lógico para todo tipo de uso, el B lo recomendaríamos en días de malas condiciones, y el A para vomitar toda nuestra adrenalina a través de la muñeca. Finalmente en este apartado, la XSR demuestra estar a la vanguardia con la incorporación del nuevo embrague A&S, de tipo asistido, que permite controlar el retorno del par motor en las reducciones de marchas más fieras, además de suavizar enormemente el tacto de la maneta para unos cambios de relaciones confortables y precisos: según los ingenieros, la operación es un 20% más suave que en la MT-09.  

La visualización de todas estas funcionalidades se realiza a través del simplista panel de instrumentos, un escueto cuadro redondo de una sola pieza y completamente digital, que informa de una gran cantidad de apartados: tacómetro, odómetro, indicador de marcha, niveles de combustible y temperaturas, consumo medio, cuentakilómetros parcial, reloj y, por supuesto, testigos del modo de conducción y del control de tracción.  

UN MOTOR ENDIABLADO; SUSPENSIONES ANGELICALES

Este propulsor de tres cilindros crossplane en línea no ha hecho más que recibir piropos desde su aparición allá por 2013 en la MT-09, tanto por sus elevadas prestaciones como por la múltiple personalidad que le otorga esa configuración a medio camino entre las bicilíndricas y las tetra. Incluso demasiado picante para muchos de quienes lo hemos probado. Es tal su par motor y su respuesta en aceleraciones que, si no eres un motorista de sobrada experiencia, las 'patadas' de este CP3 de 850 cc pueden llegar a parecerte excesivas y poco controlables. Posteriormente, Yamaha propuso una cara más suavizada en la versión Tracer de la MT, que permitía disfrutar igualmente de su fuerte carácter pero con más control. Esta cara más amable es la que encontramos también en la XSR900 y que pudimos testar por el citado asfalto revirado de la isla canaria de Fuerteventura, para regocijo de nuestros sentidos, pues su ímpetu y soltura en cada grado del cuentarrevoluciones permite afrontar el viaje como una montaña rusa de sensaciones. No resta caballería, mantiene los 115 CV a 10.000 rpm y un par máximo de 87,5 Nm a 8.500 rpm. Es un par motor ostentoso y muy lineal, capaz de sacarte incluso en las marchas más largas con el régimen reducido. Su consumo durante nuestro test canario quedo establecido por el ordenador de abordo en unos 6,2 litros a los 100 km. 

Es un motor con levadura, sube y sube y no para de subir. Su par motor en bajo y medios regímenes es encomiable y su capacidad de estirar a partir de las 8.000 y hasta pasadas las 10.000 rpm, de nota. Acompaña a esta mecánica un socio de lujo, el chasis de doble viga de aluminio, ligero y robusto a partes iguales. Toda la parte ciclo, como decíamos al inicio, es compartida con la MT-09, a saber, una horquilla invertida de 41 mm delante y un amortiguador Monocross de tipo bieleta detrás, en ambos casos con sobrados recorridos (137 mm delante y 130 detrás). El tarado de estas suspensiones es específico, o sea, que se ha modificado respecto a la naked, dotándole de más firmeza en ambos trenes. Por si acaso, el usuario podrá regular el rebote de los hidráulicos, y sólo en el trasero también la precarga. A nuestro juicio, las suspensiones siguen siendo una de las 'china' en el zapato de esta moto, el carácter deportivo del motor y las geometrías diseñadas para reaccionar en cada curva con precisión, muchas veces, a ritmos altos, no encuentran en el tarado de las amortiguaciones el perfecto aliado: en aceleración el mono trasero se hunde más de lo esperado; mejor el trato de la horquilla, más sólida. El sistema de frenada vuelve a generar mucha confianza, pues recurre de nuevo a dos discos delanteros de 298 mm y uno trasero de 245 mm, con bomba y pinzas radiales de 4 pistones, para una mordida súperefectiva en cualquier circunstancia. 

“ESTOS MARAVILLOSOS AÑOS”

Repleta de encanto y repleta de tecnología. Yamaha no cesa en su empeño de crear motos vibrantes, casadas con las tendencias reinantes, vanguardistas y de alto compromiso entre la calidad de fabricación y el precio. En su empeño de ampliar los modelos Sport Heritage, la XSR900 entra como un ciclón entre las propuestas más atractivas del mercado. La segunda entrega del programa Faster Sons de la compañía nipona es todo un volcán de prestaciones enmascarado por esa apariencia de neoretro tranquilota. Nada más lejos de la realidad. Como os hemos ido explicando a lo largo de este artículo, su rendimiento deportivo se engancha a diferentes ayudas electrónicas, a una ergonomía muy confortable y a una calidad de cada componente, en cada tornillo, que más allá del éxito comercial que pueda encontrar este modelo, ha quedado presente en nuestra retina como un modelo de los encumbran una filosofía no sólo de movimiento, si no también de estilo. Algún día recordaremos con añoranza “estos maravillosos años” que nos ha tocado vivir... 

HIGHLIGHTS TÉCNICOS YAMAHA XSR900

- Asiento en dos niveles con costuras

- Tapas de aluminio retro para el depósito

- Guardabarros delantero y trasero en aluminio

- Soporte de faro de aluminio

- Faro delantero y piloto trasero redondos

- Silencioso trasero redondo

- Amplia gama de accesorios de personalización

- Chasis ligero con componentes de aluminio

- Horquilla invertida ajustable de 41 mm

- Suspensión trasera ajustable Monocross con bieletas

- Eje pivotante del chasis en posición exterior, para adelgazar la parte de los pies

- De serie con ABS

- TCS: sistema de control de tracción

- Embrague asistido antirrebote, para la máxima diversión del usuario

- Motor de 850 cc con 3 cilindros en línea

- Diseño de motor de esquema Crossplane

- Amplio par motor lineal

- Cigüeñal a 270 grados, con una intensa aceleración y tracción

- Entrega de potencia suave y contundente en toda la gama de rpm

- Control de mapeado de motor Yamaha D-MODE

- Colores: 60 aniversario (300 euros más), Matt Grey y Rock Slate

- Disponibilidad: Febrero de 2016

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

Nada mejor para combinar con la estética neo-retro de esta Yamaha XSR900 que una cazadora de piel como la que viste nuestro probador en las fotos, acompañada por un casco abierto de la marca MOMO Design, guantes de la firma AXO y unas botas touring y pantalones anti-abrasión de estilo vaquero de la marca Alpinestars.

Fotos de la Yamaha XSR900

Fotografías por: Yamaha Europe
 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"