Yamaha XT 660 Z Ténéré: Aventurera 2008

Publicado el 03/02/2010


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Cuando una marca lleva más de veinticinco años fabricando un modelo, puede hacer como Yamaha con la nueva XT 660 Z Ténéré: conseguir la moto esencial, con la elegancia resultante del empleo justo de los elementos realmente necesarios.

Yamaha XT 660 Z Ténéré: A fondo

Parece que en Yamaha, después de 25 años fabricando una moto para viajar tanto en asfalto como en tierra, han encontrado las claves para construir la Ténéré esencial, sencilla pero no simple, fácil. La moto que le hubiera gustado a ese famoso detective inglés que decía: "Elemental, querido Watson".

Entre todas las virtudes de la nueva Ténéré, las claves son la buena posición de conducción, su motor amable, la ligereza y el equilibrio del conjunto. La ergonomía está muy estudiada, de manera que nos sintamos cómodos y nos sea fácil dominar la Ténéré tanto conduciendo sentado como de pie.

En contra, las restricciones Euro 3 y la inyección han restado algo de carácter al monocilíndrico de la Ténéré, y algunos echan en falta otro cilindro.

Aire, asfalto y tierra

Yamaha XT 660 Z Ténéré: A fondo

Yamaha nos llevó hasta el corazón de los viajes off-road: Marruecos. Llegamos a Agadir en avión y, desde allá, nos dirigimos hacia la pintoresca ciudad de Tiznit. Al día siguiente nos esperaba una portentosa excursión de 300 km que combinaba larguísimas rectas paralelas al océano, puertos de montaña y kilómetros y más kilómetros lejos del asfalto e incluso de caminos marcados. Esperábamos con ansia la zona de tierra, pues sabíamos perfectamente que la Ténéré se comportaría más que dignamente en asfalto, el morbo estaba en ver cómo funcionaba entre piedras, arena, arbustos y demás.

En los primeros tramos pudimos comprobar las claves de la nueva Ténéré: buena posición de conducción, motor amable, ligereza y equilibrio del conjunto. Una moto que te invita a tragar kilómetros sin esfuerzo alguno, sin importarle si vas por carretera, si atraviesas un pueblo de calles tortuosas, un camino bacheado, una pista con gravilla, un bancal de arena o una zona con grandes piedras. No importa lo que encuentres entre el punto A y el punto B, simplemente disfruta porque la última XT te exige el mínimo de atención a la conducción, lo que te permite disfrutar de todo lo demás.

En la Ténéré todo está pensado para que los kilómetros corran de tu lado y no al contrario.

Buenas ideas prácticas

Yamaha XT 660 Z Ténéré: A fondo

Las buenas ideas no tienen que ver con la sofisticación, muchas veces ocurre todo lo contrario. En Yamaha han trabajado claramente en este sentido. Un aspecto esencial para poder recorrer kilómetros sin esfuerzo es la buena posición de conducción; en el caso de una moto como ésta se complica porque debe acogerte igual de bien si vas sentado que si vas de pie. La nueva Ténéré tiene un asiento con un buen mullido, con altura diferente para conductor y acompañante. El depósito cuenta con una forma muy estudiada, con la que consigue llegar hasta los 22 litros sin obligarnos a mantener las piernas abiertas o alejarnos del manillar. Su forma es estrecha por la zona de los muslos, de manera que podamos apretar la moto cuando frenamos yendo sentados o vamos por caminos bacheados. Si nos ponemos de pie, no nos molesta para movernos hacia delante o hacia atrás, y siempre ofrece la sensación de moto realmente delgada, como lo es gracias al compacto motor monocilíndrico. A pesar de su capacidad, el depósito no carga demasiado el tren delantero porque la gasolina también ocupa una parte bajo el asiento; esto garantiza el buen equilibrio entre ambos trenes, lo cual es importantísimo en la conducción off-road. Las piernas van muy relajadas y los cuatro reposapiés tienen goma, que junto con los silentblocks de las torretas del manillar, consiguen aislarnos de toda vibración. Aunque, por otro lado, con las botas de off-road la goma (extraíble) de los reposapiés jugaba en nuestra contra: alguna vez se nos escapó algún pie.

El depósito ha sido cubierto con plásticos resistentes al impacto que protegen la moto de caídas laterales. La intención es que, a lo sumo, se rompa el intermitente delantero, porque el trasero y el sistema de escape quedarán intactos. Dado que estuvimos recorriendo algunas zonas con grandes rocas en las que había que trialear con bastante tacto, pudimos comprobar que realmente estos plásticos grises funcionan de maravilla... en este apartado, no obstante, detectamos un extraño fallo fácilmente solventable: las manetas de freno y embrague no tienen una muesca que evite que se partan por entero si sufrimos una caída, por lo que una caída de lo más tonta (sin importancia) puede dejarnos sin la posibilidad de accionar el embrague o el freno delantero. Tampoco habría estado de más que los protectores de manos vinieran de serie y no como opción. A pesar de todo, hay que agradecer la idea de los protectores laterales; en caso de caída nos ahorrarán la faena de tener que sustituir el depósito de gasolina.

¿Qué más nos interesa si vamos a estar todo el día montados en la moto? Por ejemplo que nuestro acompañante tenga unas buenas asas para agarrarse, hecho. Que sea sencillo montar y desmontar las maletas, hecho. Las dos maletas laterales y el top case tienen una gran capacidad y, junto con la bolsa sobredepósito, completan la gama de accesorios disponible para aumentar la capacidad de carga de la Ténéré hasta el nivel que sus posibilidades aventureras prometen.

Otro detalle práctico que nos gustó es la posibilidad de comprobar el aceite desde la misma posición de conducción, es una solución adoptada por muchas motos de campo que resulta de lo más práctica. En la misma línea encontramos, bajo el cuadro de instrumentos, una rosca que nos permite regular (incluso con los guantes puestos) la altura del haz de luz.

El detalle que revela definitivamente la voluntad aventurera de la Ténéré es la argolla situada bajo el frontal y cogida a las tijas inferiores de la horquilla; esta pieza nos será de gran ayuda si debemos ser remolcados en caso de quedarnos atrapados, por ejemplo, al cruzar un río o un bancal de arena o barro.

Justo y necesario

Yamaha XT 660 Z Ténéré: Aventurera

Cuando alguien nos dice que el producto tal o el servicio cual ofrecen lo justo y necesario, nos lo podemos tomar de dos maneras: en sentido literal se nos está diciendo que está bien, pero si le buscamos los tres pies al gato, también podemos pensar que "justo" no viene por justicia sino por escaso. En el caso de la nueva Ténéré nos encontramos con el mismo dilema: en cuanto a equipamiento y parte ciclo, la moto ofrece lo que ofrece con justicia, pero en cuanto a motor quizá se han quedado un poco justos, cortos. El veterano monocilíndrico de 660 c.c. de cuatro válvulas se alimenta con inyección electrónica y cumple con la normativa Euro 3; debido a ello la potencia que ofrece no es espectacular: se declaran 47 CV. Evidentemente dispone de unos buenos bajos y unos medios más que aceptables, es una lástima que entre las 5.000 y las 7.000 rpm no ofrezca el brío esperado. Así, la Ténéré se convierte en una moto fácil y segura tanto por caminos como por carretera, con un consumo muy ajustado (la autonomía supera los 300 km), pero poco capaz de ofrecer diversión. Se impuso la lógica, la racionalidad de la escuela ULM, y los japoneses se olvidaron de que, además de disfrutar del paisaje, normalmente, también nos gusta gozar con la moto.

El punto fuerte del motor está pues en el par motor y en la eficacia del cambio de cinco velocidades. La gran capacidad de aceite de la transmisión mantiene el cambio en óptimo funcionamiento en cualquier situación, incluso después de muchos kilómetros o con calor intenso.

El chasis perimetral de acero tubular y el basculante doble brazo se encargan de mantener la Ténéré por el sitio correspondiente en todo momento. Hay que destacar el buen aspecto del nuevo basculante de aluminio fundido en molde a presión de generosas dimensiones.

Las suspensiones buscan el equilibrio entre comodidad y precisión, pues su tarado debe ser lo suficientemente blando como para poder recorrer caminos manteniendo las ruedas siempre pegadas al suelo. La horquilla invertida tiene 210 mm de recorrido, viene con un guardapolvo estilo retro y es regulable en precarga. El amortiguador es de 200 mm, también regulable en precarga (aunque habrá que esperar a que se enfríe la moto si no queremos quemarnos con los colectores), y va anclado mediante bieletas. Ambas suspensiones trabajan con sobriedad y efectividad, permitiendo una conducción alegre e intuitiva. Es una lástima que, pudiendo regular la precarga, no podamos ajustar la extensión, algo imprescindible si queremos mantener el buen equilibrio cuando precarguemos el muelle por ir acompañados y/o con maletas.

Nos gustó mucho que, a diferencia de otras marcas, Yamaha se haya decidido a no escatimar en la frenada, animándose a montar un buen par de discos de 298 mm mordidos por pinzas Brembo de 2 pistones. Detrás, el disco de 245 mm y un pistón se muestra también sobrado de eficacia. No obstante, hay que decir que del freno trasero esperábamos algo más de tacto teniendo en cuenta que se trata de una moto con serias aspiraciones off-road. Es cierto que el precio de la Ténéré parece que está bastante ajustado, pero nos sorprende que no se anunciara una versión con ABS (desconectable, claro está).

Buena planta

Yamaha XT 660 Z Ténéré: Aventurera

La nueva Ténéré tiene un diseño realmente muy atractivo y, como hemos visto, muy efectivo. El precio es razonable, unos 7.000 euros. Se oferta en tres combinaciones de colores: blanca con detalles racing Yamaha en rojo, caqui para camuflarse por el desierto y en espectacular negro. Cada coloración tiene diferentes detalles. Si lo tuyo es viajar y aventurarse hasta olvidar origen y destino, la Ténéré es tu moto.

Sus rivales

Yamaha XT 660 Z Ténéré: A fondo

Un sector tan polivalente y económico como el aquí representado no podía menos que estar bastante bien nutrido. Como ves, los precios están muy ajustados, apenas 1.000 euros separan la efectiva Kawasaki de la potente KTM o la dakariana GS. Con motor monocilíndrico tenemos la Yamaha, la BMW XCountry, la Aprilia, la KTM y las GS'07. Por su parte, la Honda y la Suzuki tienen bicilíndricos en V, mientras que la Kawasaki y la nueva BMW F 650 GS'8 disponen de bicilíndricos paralelos.

Kawasaki Versys 6.749 euros
BMW 650 XCountry 6.797 euros
Yamaha XT660Z Ténéré* 7.000 euros
Honda Transalp XL 700 V 7.279 euros
Suzuki V-Strom 650 7.299 euros
Aprilia Pegaso 650 Enduro 7.390 euros
BMW F 650 GS'08 7.522 euros
BMW F 650 GS'07 (mono) 7.522 euros
KTM 690 Enduro 7.875 euros
BMW F 650 GS'07 Dakar 8.066 euros


Antoni Guinovart Caballé
Fotos: Yamaha

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