Yamaha YP Majesty 400: Su Majestad, rejuvenecida 2009

Publicado el 03/02/2010


Vota

0 0

Ponerse guapa. Eso es lo que hace mucha gente, la más presumida, de cara al verano. Pues la firma de Iwata no ha querido ser menos y se ha adelantado mostrando en primavera la remozada cara del Majesty 400, embellecido con un nuevo diseño para el frontal y para el piloto trasero. Y junto con la revisión estética, el propulsor también ha sido convenientemente retocado.

Yamaha YP Majesty 400: Ciudad y carretera

Si lo miramos desde cierta distancia, dará la impresión de que estamos ante el mismo Yamaha Majesty 400 de siempre. Luego, a medida que nos vayamos acercando, y pasando la vista con mayor detenimiento por encima del scooter, llegaremos a la conclusión de que la versión 2009 del YP 400 es sensiblemente diferente a la que existía hasta su presentación, que tuvo lugar en la norteña ciudad de Bilbao.

El precio del nuevo Yamaha YP 400 Majesty es de 6.749 euros, mientras que la versión con sistema de frenada ABS, disponible a partir de julio de 2009, cuesta 7.449 euros. Es algo más caro que el modelo 2008, cierto, pero también es verdad que el nuevo Majesty 400 ha mejorado a diferentes niveles, tanto estética como mecánicamente: se ha rejuvenecido y revisado para seguir gustando. Un scooter que, además, sirve para todo y mucho más.

Mirada felina

Yamaha YP Majesty 400: Renovación

Como decimos, los principales cambios de este megascooter son estéticos, entre los que destaca el nuevo doble faro anterior con forma de mariposa, así como el piloto trasero con forma de V y compuesto a partir de ahora de leds en lugar de bombillas convencionales. De la misma manera, si bien el completo cuadro de instrumentos mixto analógico-digital se mantiene sin cambios, a lado y lado de las esferas se ha colocado un par de salidas de aire para minimizar las turbulencias que llegan al conductor.

Y es que toda la aerodinámica del modelo ha sido optimizada con las entradas de aire del frontal y el nuevo diseño de buena parte de la carrocería. La aerodinámica, sí, pero también la ergonomía, como lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que a partir de ahora las manetas de freno sean regulables en cinco posiciones. Sensibles mejoras para hacer más agradable y placentera la conducción de este scooter.

Monocilíndrico suavizado

Yamaha YP Majesty 400: Su Majestad, rejuvenecida

Pero estas mejoras no se limitan al apartado estético y ergonómico. En la parte mecánica también se ha aplicado algún que otro retoque para suavizar el funcionamiento del propulsor monocilíndrico de 395 cc y 34 caballos de potencia. Así, la correa de la transmisión se ha cambiado por una de mayor durabilidad, de manera que, además de conservar el embrague en perfectas condiciones durante un periodo de tiempo más prolongado, se suaviza el funcionamiento del motor y la entrega de potencia a baja velocidad –en el momento de iniciar la marcha.

Hemos de decir, en este mismo sentido, que este motor funciona con una finura sorprendente, sin emitir ningún tipo de vibración por muy arriba de vueltas que esté girando. No gozará de la energía de su hermano mayor, el Tmax 500, esto también es cierto, pero el Majesty 400 responde de manera más que aceptable y sin desfallecer en ningún momento. El propulsor se nota lleno en toda su franja de utilización y, con las mejoras aplicadas en el embrague, ahora trabaja mejor desde abajo, con más progresividad y sin ningún amago de patinada de dicho embrague.

Bien en todo

Yamaha YP Majesty 400: Scooter para todo

Elegir para la presentación de este megascooter una ciudad tan lluviosa como Bilbao comportaba ciertos riesgos, pero, por suerte, tanto el día en que llegamos como el de la prueba dinámica del modelo, brilló un sol más propio del Mediterráneo. Así que, preparados para pasar calor y sudar un poquito, nos dispusimos a probar la nueva criatura de Yamaha.

Salimos del hotel en dirección al Guggenheim, ya que una foto con este vanguardista museo de fondo era inexcusable. Y ya en los primeros metros recorridos entre coches nos dimos cuenta de que el Majesty 400 es muy válido para la ciudad. La altura del asiento es la correcta y se llega muy bien al suelo, a lo que hemos de sumar un corto radio de giro, con lo que las maniobras son sencillas y menos de las que en un principio habríamos de realizar.

El motor responde bien desde abajo, sin tirones ni contratiempos. La frenada también es la adecuada; es cierto que el freno trasero peca de falta de mordiente, pero el delantero, en cambio, trabaja con solvencia y muy buen tacto, con la potencia adecuada para detener los algo más de 200 kilogramos que pesa este scooter. Una vez dejada atrás la ciudad, nos embarcamos por una vía rápida para alcanzar los pueblos de la costa. Aquí lució –como el sol– el trabajo realizado en el frontal con las entradas de aire, ya que a ritmos legales no apreciamos turbulencias (que suelen ser frecuentes en scooters con pantalla elevada) ni presiones de ningún tipo en el casco por la espalda. Y es que, aparte de la perfecta penetración aerodinámica, el Majesty 400 es un scooter muy cómodo, con un asiento de buenas dimensiones tanto para conductor como para el acompañante. Resumiendo: podemos decir sin miedo a equivocarnos que es uno de los modelos más confortables y finos de la categoría. Nota muy alta en este apartado para el nuevo Majesty 400.

Ya en carretera volvimos a disfrutar de la conducción de este scooter. El tarado de las suspensiones es más bien blando y este Yamaha asimila de forma más que correcta las irregularidades del terreno. El único pero que le encontramos es que en conducción deportiva no aguanta el tipo tan bien como nos habría gustado, ya que en apuradas de frenada, por ejemplo, se descompone en cierta medida y no consigue aguantar como otros megascooters de carácter más deportivo. Por decirlo de otra manera: no cuenta con la parte ciclo del Yamaha Tmax 500, vaya. De todas maneras, si lo que pretendemos es disfrutar del trayecto sin exigirle demasiado, el Yamaha Majesty 400 sabe comportarse y estar a la altura.


Juanan Martín
Fotos: Yamaha

La alternativa

Suzuki Burgman 400 ABS: El pionero incombustible

Con el Suzuki Burgman empezó todo. Fue quien abrió la puerta al resto de maxiscooters y los convirtió en el fenómeno que son hoy. Catorce años después de su llegada al mercado empiezan a soplar vientos de relevo aunque, mientras tanto, el ya venerable Burgman 400 sigue siendo un vehículo extraordinariamente eficaz, completo y bien resuelto...

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"